EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Javier Díaz Molina afirmó que la competitividad tiene que fundamentarse en otras variables como mayor eficiencia en los procesos productivos, modernización de estos y compra de maquinaria.
Los empresarios han venido haciendo esa tarea, comentó Díaz, reduciendo las ineficiencias e incluso aprovechando la apreciación del peso para equipar sus fábricas con bienes de capital importados.
El de las coberturas cambiarias es un tema que los empresarios empiezan a comprender. Un exportador considera que deja de ganar cuando pacta por anticipado la venta de sus dólares a, por ejemplo, 1.850 pesos, porque al día siguiente pueden valer 1.900 pesos o más. Entonces no se cubre.
Ante eso, el presidente de Analdex recomienda asegurar el dólar al precio que tenía cuando cotizó, de manera que garantice su flujo de caja; igualmente, que no se ponga a especular, porque no solamente no es su oficio sino porque además el peso se puede revaluar y sus dólares valdrán menos.
Hoy, agregó, se observa un mayor número de agentes, tanto importadores como exportadores, haciendo uso de las coberturas cambiarias, que están en crecimiento por lo que no deja de señalar que "este es un elemento importante que deja este proceso de apreciación del peso".
PORTAFOLIO / Si los exportadores han ganado en eficiencia, el nivel de la tasa de cambio que consideran de equilibrio debe ser diferente hoy al de hace unos pocos años.
Hace dos o tres años hablábamos de tasas alrededor de 2.500 pesos. Hoy, con las ganancias de productividad, estimo que la tasa de cambio de equilibrio, sin haber hecho el ejercicio técnico, podría estar en 2.000 pesos por dólar.
Si esa es la tasa de cambio de equilibrio, los exportadores continuarían teniendo pérdidas frente a la de hoy.
Sí, estamos todavía por debajo, pero con los movimientos del dólar en estos días no nos estamos alejando sino acercando a esa tasa de cambio de equilibrio.
¿Cómo ve la recuperación del dólar?
Es muy positiva de cara a la competitividad del sector exportador y del aparato productivo nacional, pero la preocupación es qué tan estable es esa recuperación, porque en buena medida ese comportamiento reciente ha corrido por cuenta de la apreciación del dólar en Estados Unidos, donde aún no hay claridad sobre la situación de su economía.
¿Qué otra cosa le preocupa de la coyuntura actual?
Que en buena medida el ajuste que se ha dado en el sector productivo ha recaído en el empleo, porque la apreciación de la moneda local encarece en dólares la mano de obra doméstica.
Hoy, el salario mínimo en dólares es mucho más alto que hace algunos años. La tasa de cambio es la misma de 1999, fecha desde la cual el salario ha crecido 70 por ciento. La revaluación lleva a que esto sea insostenible.
¿Cuál es la salida de los empresarios?
Cambiar mano de obra por máquinas.¿Y a quién le preocupa eso?
A uno le preocupa particularmente en un país como Colombia, que tiene una tasa de desempleo alta. El sector se ha ido ajustando, las exportaciones están creciendo, la economía está creciendo, pero no generando el empleo necesario para disminuir la tasa de desocupación.¿Qué hacer para enfrentar la revaluación del peso?
Una economía que crece sobre la base del gasto vía endeudamiento y particularmente por parte del Gobierno tiene distorsiones y, tarde o temprano, se va a tener que ajustar. Por gastar más de lo que recibe, el Gobierno está induciendo la revaluación.El Gobierno ha dicho que no puede reducir significativamente el gasto
El Presidente dice el que Banco de la República está subiendo las tasas de interés que, su vez, señala que no tiene alternativa diferente para controlar la inflación porque el Gobierno no ha hecho su ajuste (reducir el gasto).
Si hubiera coordinación entre el Banco y el Ejecutivo, el primero no subiría tanto las tasas de interés como lo está haciendo y el segundo no gastaría tanto como está gastando. Como eso no ocurre, estamos en este despelote.
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