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El estudio revela que las preferencias que se otorgan a los países en desarrollo terminó beneficiando las importaciones petroleras que adelanta ese país provenientes de la región andina y Nigeria.
Por su parte, las flores importadas siguen desplazando la producción nacional en Estados Unidos, señala un informe.
En efecto, las preferencias otorgadas a las compras de petróleo y confecciones textiles, acaparan el 70 por ciento del total del valor de las importaciones amparadas por el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) y el Atpdea, beneficios que actualmente se encuentran en revisión por parte del Gobierno. Por ejemplo, el metanol, exportado por Venezuela, perdió este beneficio el año pasado.
El costo fiscal calculado por el Gobierno para los próximos dos años, se estima en alrededor de 992 millones de dólares, sobre un valor de las importaciones en 90.000 millones de dólares. De esa, cifra dos terceras partes corresponden a petróleo. En el 2007, el no pago de aranceles representó menos de 300 millones de dólares.
Las autoridades justifican la ampliación de las exenciones al considerar que, por un lado, se beneficia la industria local, al aprovechar materias primas y bienes intermedios más baratos, y de otro, a los consumidores que pagan precios más bajos por los productos maquilados en el exterior, como es el caso de las confecciones textiles.
En este rubro se señala que los consumidores pagaron un 12 por ciento menos por las camisetas y pantalones elaborados en la Cuenca del Caribe y los países andinos. De igual forma, se indica que otros sectores beneficiados son los de las joyas, llantas, resinas, electrodomésticos e implementos para jugar golf.
Se indica que algunos productos del agro que entran con cero arancel, sí tienen un efecto de desplazamiento sobre la producción nacional, que para el caso de las flores cuantifican en un 5 por ciento. En este rubro se mencionan los crisantemos y los anturios.
En la misma lista de los que se consideran repercuten negativamente sobre la producción local se enumeran algunos textiles, melones, jugo de naranja congelado, azúcar de caña y espárragos.
Sobre las importaciones de Brasil, se explica que aunque se afectan algunos renglones, las preferencias benefician a empresas estadounidenses establecidas en ese país. Entre ellas se identifican las subsidiarias de la industria automotriz y de generación de energía térmica.
El Congreso se propone, en los próximos días, entrar a estudiar la prorroga de las preferencias arancelarias generales, que cubren medio centenar de países en desarrollo, lo mismo que aquellas que han sido extendidas de manera temporal, como son las contempladas en el denominado Atpdea.
Miami.
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