Programa 'Leer y escribir en la escuela', dirigido a zonas rurales, es impulsado por DuPont y Dividendo
Diciembre 16 de 2008 -
Llevar infraestructura, tecnología y bibliotecas a las escuelas de los lugares apartados de Colombia es una prioridad para estas empresas por Colombia.
De acuerdo con Stephanie Pizarro, de responsabilidad social de Dupont de Colombia, este proyecto nació de otro que les daba salones a las escuelas y las dotaba de infraestructura. Así les llevaban a los niños pupitres, mesas, un televisor y un computador para que no estuvieran apartados de la tecnología.
Pero, luego de una investigación de Dividendo por Colombia, se dieron cuenta de la importancia de los libros para estas instituciones que no contaban con material de apoyo para sus clases y pensaron en darles algo para mejorar el nivel educativo de sus alumnos, inicialmente en poblaciones de los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Atlántico.
Allí se llevan en promedio 169 libros de distintas áreas, que incluyen posibilidades lúdicas, para estudiantes de cero a 15 años.
"Son textos del cuerpo humano, de origami, de cómo jugar con plastina y, por supuesto, de literatura. Se escogen previo análisis de la región a la cual van a llegar. Por ejemplo, si se trata de una zona papera, se incluyen libros sobre sus cultivos", dice Pizarro.
Y es que se sabe que menos del 1 por ciento de los planteles rurales de Colombia tiene biblioteca. "Por lo general, son zonas grandes donde se dedican a cultivar con escuelas que tiene menos de dos horas de lúdica a la semana, más trabajo en aspectos mecánicos y ningún contacto con la literatura", agrega.
A eso se añade que el 85 por ciento de los hogares tiene menos de diez libros en su casa y eso es en todo el país.
"A las zonas donde llegamos , invitamos a los papás a las entregas de las bibliotecas para mostrarles la importancia del hábito de la lectura. Algunos de ellos no saben leer. A los profesores, les damos una actualización que abarca talleres sobre cómo incentivar la lectura, cómo separar los libros y cómo se piden en una biblioteca", sostiene Pizarro.
A lo que añade que los asesores de Dupont contactan a los profesores y ayudan a detectar las necesidades de los niños, ver qué libros requieren, como han sido los casos del Centro Educativo Escuela Tambor Chiquito, en Úmbita y en Venta quemada, Boyacá. Allí ha brindado apoyo a más de cien alumnos para mejorar su proceso educativo.
"Estas bibliotecas contienen materiales de lectura que responden a las necesidades educativas de los estudiantes rurales, ofrecen una excelente calidad gráfica y editorial, proporcionan múltiples posibilidades de aprovechamiento lúdico y distintas alternativas de correlación con competencias académicas", dice.
Más para Nariño
Este año, Dupont y Dividendo por Colombia esperaban entregar 21 bibliotecas para el departamento de Nariño, pero por la situación de orden público no han podido llevarlas a las poblaciones de Túquerres, Pasto e Ipiales, donde se necesitan muchas porque la población está más dispersa y con una movilidad más reducida, por ejemplo, que en Boyacá.
Lo cierto es que este programa lleva ya cinco años en procesos distintos: primero con la donación de salones y ahora con la de bibliotecas. En Antioquia, llegó a Carmen de Viboral y Chigorodó; en Boyacá, a Ventaquemada y Motavita y en Cundinamarca, a Tausa y Villapinzón.
Sobre DuPont
DuPont es una compañía científica con más de 200 años de existencia que ofrece productos, tecnologías y servicios innovadores para mejorar la vida de las personas de todo el mundo.
Con sede en Wilmington y Delaware, DuPont brinda soluciones basadas en la ciencia a mercados como los de agricultura, nutrición, electrónica, comunicaciones, seguridad y protección, casa y construcción, transporte, vestido y textil.
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