EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
El empresario está al frente de La Recetta, empresa que nace de una alianza entre Alpina y Nacional de Chocolates para proveer al mercado institucional, que abarca hoteles, restaurantes y casinos.
Esa es la percepción que tiene de la coyuntura de la economía el empresario, que destaca los esfuerzos del sector de alimentos, al tiempo que dice que es alentadora la tendencia a la corrección que muestran los precios internacionales de algunos productos básicos, con lo que se puede aliviar el fenómeno de la inflación.
Guillermo Rocha es ingeniero industrial de la Universidad Javeriana con un posgrado de Mercadeo de los Andes y otro en Finanzas del Cesa. Es profesor de cátedra en el Cesa en el Posgrado de Mercadeo Estratégico. Está casado y tiene dos hijas.
Nació en Barranquilla pero creció en Bogotá. Tiene 42 años y en sus ratos libres su prioridad es compartir en familia. Para esto, el baloncesto y el patinaje, son una buena excusa.
¿Qué es La Recetta?
Es una empresa con dos grandes socios. Por un lado está Alpina con el 30 por ciento de la sociedad y, por otro, Grupo Nacional de Chocolates con el 70 por ciento. Es una empresa autónoma e independiente administrativamente que le reporta a una junta directiva donde están los presidentes de ambas compañías.
La Recetta nace de un estudio cualitativo y cuantitativo sobre el mercado institucional. Los clientes -llámense hoteles, restaurantes, cadenas de comida o casinos- quieren trabajar con un proveedor único que tenga todas las marcas y referencias, y además tengan empresas de respaldo. Quieren que haya una consolidación de los procesos operativos y esta inquietud se lo resolvemos con una cuenta integrada y especializada.
¿Cómo es el mercado institucional?
Se estima que el mercado potencial es de 1,7 billones de pesos en las categorías de La Recetta. De ese total 4 por ciento lo maneja La Recetta, lo que muestra el potencial del mercado.
¿Cuántos clientes?
Vamos a contar con algo más de 5.500 a nivel nacional, pero el estudio del mercado habla de que existen 120.000 establecimientos.
¿Cómo han visto en estos meses el comportamiento del mercado, teniendo en cuenta la desaceleración de la economía y la alta inflación, sobre todo en alimentos?
Los clientes y el mercado en general tienen una preocupación de que haya una real desaceleración de la demanda en el corto plazo. Pero hay optimismo de seguir trabajando y sacar adelante el negocio. Se están haciendo cosas en el mercado, se están ajustando los procesos operativos y administrativos, se está trabajando en productos nuevos, se está estimulando la demanda vía actividades promocionales para atraer el consumidor en el punto de venta y no dejar caer las ventas. Se busca al interior de las compañías ser más eficientes para superar este impasse aunque también hay optimismo porque es transitorio.
¿Qué lo hace pensar a Usted que es de corto plazo?
Hay fenómenos que van a haciendo su proceso de corrección. Insumos básicos como el trigo, como el mismo azúcar se están corrigiendo en sus precios. Por ejemplo, el invierno también ha tenido efecto en los precios y esto tiene que corregirse en el tiempo.
De todas maneras, nuestra economía viene mostrando un comportamiento más sólido, tiene sus altibajos pero, en general, se ve que hay optimismo.
Hay que ajustar, hay que apretar hay que revisar al interior de las organizaciones pero digamos que no hay pánico, por decirlo de alguna manera. Todos estamos concentrados para ver cómo controlamos los efectos inflacionarios y el desestímulo de la demanda.
¿En este panorama sufre el negocio de las comidas fuera del hogar?
Hay un tema socioeconómico muy significativo y es que cada vez la mujer hace más parte activa del mercado laboral y eso implica que todo el núcleo familiar esté por fuera. Por otro lado hay menos tiempo de preparar y también existe un gusto de compartir por fuera del hogar especialmente los fines de semana.
¿Por qué ese rubro no crece tanto en la inflación de alimentos?
Ese es el resultado del esfuerzo de los empresarios por no trasladar al consumidor, con eficiencias operativas y administrativas. Más bien las cadenas de comida y los restaurantes tratan de ser creativos para atraer.
¿Cuál es su percepción sobre la situación de la economía en general?
Hay que mirar cómo se organizan las empresas para enfrentar esa situación. Pero también creemos que eso se va a ir ajustando en el mundo. No vemos nada distinto a las fluctuaciones de una economía como la nuestra impactada por factores internacionales.
¿Qué opina del auge de restaurantes que hay en el país?
En Colombia se ve una profesionalización acelerada sobre este tipo de mercado institucional. Y se ve cómo hay de academias de cocina cada vez más especializadas y empresas que ya prestan servicios especializados para restaurantes. Uno ve un sector muy estructurado y empresas que trabajan en ese canal. Hay una preocupación por la profesionalización y por el aprendizaje del manejo de este tipo de establecimientos. Claro, hay gente que se hace a la aventura y eso le puede hacer daño al medio pero
creemos que es más el auge y profundización del mercado institucional que aquellos que hacen ensayo y error.
Hay que destacar el caso de empresas que han crecido como Presto, El Corral, Archie's y Crepes & Waffles, algunas que han ido a otros países. También debo destacar empresas que han llegado.
¿Para ustedes es satisfactorio el crecimiento del país en materia turística?
Ha tenido un buen desempeño y se ha desarrollado mucho en los últimos años por todas las posibilidades, también con sus picos y estacionalidades. Vienen muchos empresarios, se organizan muchas ferias hay también una agenda interesante de eventos, lo que dinamiza el mercado institucional.
¿Cuando La Recetta programa llegar a otras ciudades del país, cómo encuentra la logística y la capacidad del país en materia de infraestructura para ser eficiente en la operación?
Creo que tenemos una infraestructura vial en proceso de mejoramiento. Hoy en día existe la disponibilidad de transitar.
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