Esto se desprende de los resultados de una encuesta presentada esta semana. Detalla que 75% de productores consultados determinan qué sembrar y a qué precio vender basados en lo que dicen los demás.
Mientras el propio Gobierno y las empresas prestadoras de los servicios de comunicaciones se preocupan por llevar las herramientas tecnológicas como Internet a los lugares más apartados del país, en espera de aportar al progreso económico y social de las comunidades, quienes deberían usarlas -los productores del campo, por ejemplo- toman sus decisiones según los comentarios escuchados en los corrillos de vecinos.
La encuesta, financiada por el gobierno de los Estados Unidos, a través de la Agencia para el Desarrollo Internacional (Usaid), encontró que este tipo de información casual es aún más común entre los pequeños y los medianos productores.
Además, el 76 por ciento consulta los precios en circuitos locales al momento de la venta, pero no los reportados en los lugares de destino nacional o internacional.
Cerca del 50 por ciento de los productores señaló haber tenido necesidades de información y cerca de un 40 por ciento buscó sin éxito fuentes formales que respondieran a sus requerimientos.
En ese sentido, la más recurrente de apoyo en la solución de problemas siguen siendo las Umatas o las oficinas que hacen las veces de estas.
Así, tras ese panorama encontrado en pleno siglo de auge de la sociedad de la información y de la comunicación, y ante la importancia de fortalecer los sistemas de información y fortalecer la competitividad del sector, Usaid, a través de su programa Más Inversión para el Desarrollo Alternativo Sostenible (Midas), apoyó la iniciativa del Ministerio de Agricultura de transformar los sistemas de información agrícola.
En el marco de esta asistencia, durante esta semana se realizó un taller con expertos nacionales e internacionales sobre el diseño y la operación de este tipo de sistemas, con el objeto de derivar lecciones que sean aplicables al caso colombiano.
Durante el certamen, la directora de Usaid, Susan Reichle, presentó las experiencias de México, así como de gremios de la producción colombiana como la Federación de Cafeteros, Asocaña, Augura y Fedearroz y y algunas propuestas de Juan José Perfetti, consultor del programa Midas de Usaid.
Así mismo, se presentó un estudio que sobre la competitividad de algunos productos agrícolas y forestales del país que realizó el programa Midas.
Dicho estudio, titulado Una Perspectiva de la Competitividad Agrícola y Forestal de Colombia, hizo un levantamiento, depuración, validación y sistematización de la información sobre los costos de producción de que dispone el país para 50 productos agrícolas, pecuarios y forestales.
En este se analizan los mercados, la tecnología, la rentabilidad y la competitividad y sus debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas en los mercados locales e internacional.
En sus apartes, el estudio sugiere una metodología de trabajo y pone a disposición del país unas bases de información que serán de utilidad para el monitoreo de la competitividad sectorial.
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