Los cambios en las condiciones ambientales que en el mundo, tendrán como consecuencia un incremento en parásitos intestinales, influenza aviar, tuberculosis, babesiosis y la fiebre del valle del Rift.
Estas tendrán un alto impacto en el medio ambiente, la producción agropecuaria y en la salud humana, pues muchas de las anotadas son zoonóticas, es decir, que se transmiten de los animales al hombre, dice un documento publicado por la Sociedad para la Conservación de la Naturaleza.
Además, también podrían trasladarse a otros rincones del planeta donde son exóticas, poco conocidas y de muy baja incidencia; tal es el caso de la influenza aviar en los países latinoamericanos.
Según lo expuesto durante el Congreso Mundial de Conservación, que se celebró en Barcelona (España), la mejor defensa es contra la posible alta incidencia de estos males es el diseño y la ejecución de programas de prevención, identificando las áreas de propagación de las enfermedades para mitigar su impacto.
Además del impacto en la salud humana, estas enfermedades animales pueden ocasionar pérdidas económicas.
Por ejemplo, dijo la Sociedad para la Conservación de la Naturaleza, se notó que muchas enfermedades reemergieron desde mediados de la última década del siglo pasado, como la influenza aviar, que ha causado pérdidas por unos 100.000 millones de dólares en la economía global de cuatro continentes, excepto América.
Enfermedades por las que potencialmente podría temerse
Influenza aviar: Según la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), entre 2003 y 2008, 61 países notificaron al presencia de la cepa mortífera H5N1 del virus entre el 2008 y el 2008, que ha viajado en el último lustro desde el sureste asiático al norte y este de África, Europa central y hasta países occidentales como Gran Bretaña.
Babesiosis: endémica en América Latina, es causada por los microorganismos Babesia bovis y Babesia bigemina, que la transmiten las garrapatas y tiene alta incidencia en los países tropicales.
La Fiebre del Valle del Rift es una enfermedad zoonótica causada por un virus, puede causar una enfermedad grave, con elevadas tasas de morbilidad y mortalidad, tanto en los animales como en los humanos. Inicialmente se presentó solo en África, pero se han reportado casos en Yemen y Arabia.
Por último, la tuberculosis bovina ha sido de alta incidencia durante este año en los Estados Unidos; por ejemplo, el pasado mes de julio, más de 4.800 vacas, bajo riesgo de estar contagiadas, fueron sacrificadas en California, donde 16.000 más se mantuvieron bajo cuarentena.
Se considera que los humanos pueden contagiarse por el consumo de leche sin pasteurizar. En Colombia el ICA y los ganaderos han venido trabajando en un programa de erradicación de esta enfermedad de los hatos.
Otra enfermedad
La Agencia canadiense de inspección de alimentos (Cfia) está llevando a cabo una investigación serológica nacional en el hato con el fin de detectar la presencia de anaplasmosis, brucelosis y lengua azul. La medida se tomó debido a que una vaca dio positivo en un examen de rutina de anaplasmosis bovina.
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