El Banco de Cooperación Internacional de Japón (Bcij), está reexaminando los préstamos para las mejoras después que Venezuela nacionalizó activos japoneses de hierro y productos químicos y se atrasó en los pagos a contratistas de servicios petroleros, según la persona, que se negó a autorizar que la identificaran porque la revisión no es de carácter público. Las refinerías tienen una capacidad combinada de 327.000 barriles diarios.
El presidente venezolano Hugo Chávez está arriesgando inversiones japonesas por hasta 33.500 millones de dólares al nacionalizar fábricas propiedad de compañías como Mitsubishi. La compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa) también se ha atrasado en los pagos a contratistas como la empresa japonesa Toyo Engineering.
"Si le fueran a negar ese dinero, estarían en un serio aprieto", dijo Roger Tissot, consultor de la firma canadiense Gas Energy Latin America. "Sea usted de China, Japón, Arabia Saudita o Wall Street, quiere que le paguen el dinero y un poco de ganancia", agregó.
Nippon Export and Investment Insurance (Nexi), también estudia la posibilidad de cancelar las pólizas de seguro de varios proyectos en Venezuela, dijo la persona. La firma asegura la mayoría de las propiedades japonesas en Venezuela y está efectuando reuniones internas para determinar su política de aseguramiento de inversiones japonesas en Venezuela, dijo Kyoichi Suzuki, director del grupo de análisis de riesgo país de la empresa.
Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo de Venezuela y presidente de Pdvsa, no respondió de inmediato a una solicitud de comentario enviada a su oficina de comunicaciones.
Hirofumi Kawagoshi, director de relaciones con inversionistas en Toyo Engineering, confirmó que Venezuela se ha atrasado en los pagos de un contrato de 631 millones de dólares para la construcción de una fábrica de fertilizantes. El acuerdo se suscribió en el 2007, dijo Kawagoshi.
Preocupación al alza
"Estamos muy preocupados por la nacionalización de industrias en Venezuela y debemos proseguir las conversaciones internas para determinar nuestra política futura claramente", dijo Suzuki, el director de análisis de riesgo país en Nexi.
Es posible que las compañías japonesas pierdan el apetito de invertir en el país suRamericano sin los seguros de Nexi porque quedarían expuestas totalmente a los riesgos, dijo Hidetoshi Shioda, analista de energía en Mizuho Securities Co.
"Las casas de corretaje y otras entidades inversionistas japonesas se irían de Venezuela si no tuvieran un respaldo financiero vigoroso del Gobierno japonés", dijo Yasuhiro Narita, analista en casas de corretaje en Nomura Securities Co.
Las firmas que tienen proyectos en el país examinarán el efecto de la posible nacionalización de industrias por Venezuela y tomará las medidas apropiadas en consultas con sus socios japoneses, señalaron fuentes empresariales.
Inversiones millonarias
Entre las inversiones que las compañías japonesas planean efectuar en Venezuela se hallan proyectos de gas natural licuado por un valor de US$10.000 millones y proyectos petroquímicos por US$8.000 millones.
Bloomberg.