Eso es casi medio punto porcentual por encima de la del mismo mes del 2008 (8,6 por ciento) y su mayor nivel desde agosto del 2007 (9,5 por ciento).
El índice de paro creció medio punto porcentual en comparación con febrero de este año (8,5 por ciento), según los datos divulgados por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (Ibge). El número de personas desempleadas en las seis mayores regiones metropolitanas del país, en las que es medido el índice nacional, se ubicó en 2,1 millones, con un crecimiento del 7,3 por ciento con respecto a febrero, cuando los desempleados eran poco menos de dos millones. Apenas entre febrero y marzo de este año Brasil perdió 141.000 puestos de trabajo. Entre marzo del 2008 y el mes pasado, el número de puestos perdidos fue de 130.000. El número absoluto de personas sin empleo en marzo también fue el mayor en los últimos 20 meses, desde agosto de 2007 y cuando el total de desempleados era de 2,18 millones. El índice de desempleo en Brasil viene creciendo aceleradamente desde diciembre del año pasado (6,8 por ciento) como consecuencia de la crisis global, que ha provocado una fuerte caída de las exportaciones y obligado a varias empresas, principalmente industriales, a despedir trabajadores masivamente. Mientras que el número de personas desempleadas aumentó en todas las comparaciones, el número de personas ocupadas en las seis mayores regiones metropolitanas (21 millones) se mantuvo prácticamente estable. El Instituto informó igualmente que la renta promedio del trabajador brasileño en marzo fue de 1.321,40 reales (unos 600,6 dólares), con un crecimiento del 0,5 por ciento frente al mismo mes del año pasado en términos reales. El índice de desempleo en Brasil mide el número de personas que está buscando empleo en las ciudades de Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Recife, Porto Alegre y Salvador, por lo que no incluye a los ya absorbidos por el sector informal. El aumento del desempleo es considerado una de las principales consecuencias de la crisis global en Brasil.
Lejos del FMI
Por otra parte, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, declaró que Brasil no está dispuesto a hablar aún de nuevos aportes al Fondo Monetario Internacional (FMI) y considera que deben continuar los trabajos a nivel de expertos.
"No hablaremos de cifras hasta que no haya un nuevo instrumento adecuado" dentro del Fondo, declaró a la prensa Mantega, en víspera del inicio de la reunión semestral del FMI y el Banco Mundial (BM), en Washington.
Las discusiones sobre un aporte suplementario responden a la ampliación de capital del FMI aprobada en la reciente cumbre del G-20 (países ricos y emergentes) en Londres.
Inversión automotriz china
La fábrica china de automotores Chery, la quinta del gigante asiático, proyecta invertir entre 500 y 700 millones de dólares en Brasil para instalar una fábrica en el 2012 y transformar al país en su centro de exportación para la región. El proyecto prevé construir una montadora con capacidad para producir 150.000 unidades por año, que se venderían en el mercado brasileño y se exportarían hacia los países de la región.
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