"Somos economías con una relación muy cercana con Estados Unidos y es lógico que una crisis financiera mundial nos puede impactar", dijo Quiñónez.
"Recibimos una cantidad muy grande de remesas de nacionales que viven en el exterior y esperamos que no haya un descenso muy pronunciado en estos recursos", añadió.
"Si la crisis preocupa a los países grandes, imagínese cómo nos preocupa a los pequeños. Tenemos que ver cómo evoluciona. En este momento no hay nadie que pueda decir exactamente cuál será la evolución del descalabro", señaló el secretario del Sica.
Agregó que, además de las remesas, otro temor es una posible reducción de las exportaciones hacia Estados Unidos, país con que los centroamericanos tienen un acuerdo de libre comercio y que es el mayor socio comercial de la región.
De acuerdo con Quiñónez, para reducir esta dependencia comercial, los países de Centroamérica iniciaron una negociación con la Unión Europea que incluye la liberación comercial.
Medidas
El pasado sábado, en un reunión los presidentes del Sica aprobaron un plan de fortalecimiento comercial y líneas de crédito para afrontar la crisis.
Entre las medidas anunciadas destacó la instrucción para que el Banco Centroamericano de Integración Económica ofrezca líneas de crédito a los bancos centrales centroamericanos.
Con EFE