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El lunes se reanudaron las negociaciones para lograr un acuerdo amistoso, una semana después de que se decretara la expropiación de la compañía.
Según informó a la prensa el vicepresidente venezolano Ramón Carrizález, el ejecutivo se reunió con directivos de la empresa y diplomáticos de aquel país para tratar de lograr un convenio "armónico", tal y como lo solicitó el gobierno mexicano.
"Han comenzado las negociaciones finales para determinar el precio de la empresa. Nosotros tenemos toda la disposición de llegar a un acuerdo. Ellos enviaron unos negociadores y manifestaron que también quieren llegar a un acuerdo lo más rápido posible", explicó el vicepresidente.
El Gobierno de Venezuela, que anunció la nacionalización de la industria cementera en abril, ordenó la expropiación de Cemex la semana pasada después del fracaso de las negociaciones para un traspaso amistoso.
Al mismo tiempo, confirmó acuerdos con las otras dos grandes cementeras presentes en el país, la francesa Lafarge y la suiza Holcim, para adquirir la mayoría de su capital. Así, el Gobierno venezolano pasó a controlar más del 90 por ciento de la producción nacional de cemento.
Calificando este primer encuentro de "positivo", Carrizález dejó claro que pese a la reanudación de las negociaciones con Cemex, el decreto de expropiación está vigente y el Estado sigue asumiendo las operaciones de la cementera, como indica la ley.
"El primer punto tratado en la reunión fue la toma de control de la empresa tal y como establece la Ley. Lo estamos haciendo, pero queremos realizarlo de común acuerdo con la empresa", explicó el funcionario.
Sin embargo, Carrizález admitió que el Gobierno ha decidido mostrar una "mayor flexibilidad" hacia Cemex, debido a la solicitud del Estado mexicano para que Venezuela dé una última oportunidad a las negociaciones.
"Queremos una negociación en un clima de armonía pero si tenemos que ir a otras instancias también iremos, eso tiene que quedar claro", subrayó el responsable, refiriéndose a la intención de Cemex de presentar una demanda de arbitraje internacional por su expropiación en Venezuela.
"Hay que calcular los pasivos, valorar la tecnología, la cotización en bolsa o el costo de los problemas laborales. Verlo desde un punto de vista integral para llegar a un precio", recordó el vicepresidente.
Carrizález citó varios de los malentendidos que ha habido con Cemex en los últimos meses, como la venta de activos por parte de la compañía una vez anunciada la nacionalización o la demanda de socios minoritarios contra la firma.
Pagos 'amistosos'
"Durante la reunión se reiteró que en ningún caso ha habido discriminación hacia Cemex, pero sí una actitud distinta a la que tuvieron Holcim o Lafarge, que se mantienen en sociedad con nosotros", explicó el vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizález.
El Gobierno pagó un total de 819 millones de dólares por las negociaciones con las otras cementeras que tenían presencia en territorio venezolano.
Por el 89 por ciento del capital de Lafarge, el Gobierno de Venezuela pagó 267 millones de dólares, mientras que por el 85 por ciento de Holcim entregó 552 millones de dólares.
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