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El trueque y divisas como el momoy, el cimarrón o el relámpago del Catatumbo, conviven desde este mes en ese país con el dinero oficial, gracias a una ley aprobada por el presidente Hugo Chávez.
El uso de este esquema comunal está institucionalizado por la Ley para el Fomento y Desarrollo de la Economía Popular, que forma parte del paquete de 26 normas aprobadas por Chávez el pasado 31 de julio, cuando culminó el periodo que le concedió el Parlamento para que promulgara leyes.
Mediante esta norma, las diversas comunidades productivas regionales están autorizadas a crear su propia moneda como "instrumento que permite y facilita el intercambio de saberes, bienes y servicios", determina su artículo 26.
Desde hace un año el Gobierno venezolano ha promovido este tipo de sistema económico, que pretende ofrecer una alternativa al tradicional intercambio comercial, sustituyendo la moneda de curso legal por el sistema de trueque o símbolos monetarios regionales.
"Lo que hemos querido es impulsar esas raíces y saberes del pueblo para que esté plasmada en la Ley y así poder apoyar a todas esas comunidades que mantienen este tipo de saberes y así impulsar estas tradiciones", afirmó Pedro Morejón, ministro de Economía.
Entre las monedas creadas hasta el momento también se encuentran el guaiquerí, que regirá en el oriental estado de Nueva Esparta, la lionza (Yaracuy, oeste), el paria (Sucre, este), el tamunangue (Lara, centro), el tipocoro (Barinas, centro), el turimiquire (Monagas, este) y el zambo (Falcón, oeste).
La moneda comunal "será administrada y sólo tendrá valor dentro del ámbito territorial de su localidad, por los grupos de intercambio solidario debidamente registrados, y distribuida equitativamente (...), la cual no tiene curso legal, ni circulará en el territorio de la República", detalla la ley.
Asimismo, dispone que sea el Banco Central de Venezuela (BCV, Emisor) el órgano rector que supervise el valor de las monedas comunales con respecto al bolívar fuerte, moneda de curso legal en Venezuela desde enero de 2008.
La ley contempla dos tipos de intercambio alternativo solidario: el 'comunitario directo', entre bienes y servicios mutuamente equivalentes; y 'el comunitario indirecto', que requiere de un sistema de compensación entre bienes no equivalentes, para lo cual son necesarias las 'monedas solidarias'.
Críticas y defensas
No obstante, la norma ya ha generado las primeras críticas entre economistas, quienes alertan sobre los riesgos inflacionarios de la creación de sistemas paralelos de pago, en un país con un alza de precios de 17,3 por ciento en los primeros siete meses del año.
"La existencia de dos precios para un mismo bien crea incentivos para el arbitraje. Puede ocurrir que un bien comprado con monedas comunales se venda luego en bolívares fuera del mercado", escribió en el diario opositor caraqueño 'Tal Cual' el economista y profesor universitario Ronald Balza.
El ministro Morejón explicó que uno de los objetivos de esta nueva ley es impulsar la economía comunal, que "en estos momentos supone el dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano, para llevarlo a cifras como en Italia, donde representan el 30 por ciento".
El bolívar fuerte
A comienzos de este año, y con el objetivo de agilizar las operaciones financieras, el Gobierno de Chávez llevó a cabo la llamada reconversión monetaria a través de la cual se creó el llamado bolívar fuerte, que eliminó tres ceros al antiguo bolívar.
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