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La emisión estaba dirigida a inversionistas y empresas locales. La operación fue estimada inicialmente en US$ 3.000 millones, pero por la demanda de títulos se aumentó en US$ 1.000 millones.
Mediante un comunicado del Ministerio de Finanzas se informó de la operación.
Los bancos de inversión Deutsche Bank y Barclays Capital actuaron como agentes coordinadores de la emisión de los bonos, "y no estarán sujetos a la cláusula de incumplimiento que estipula que el país emisor, en este caso Venezuela, debe permanecer como miembro del Fondo Monetario Internacional (FMI)", destacó el comunicado.
El Gobierno descartó la posibilidad de que los títulos vayan a registrarse en el mercado estadounidense. "No están ni serán registrados en Estados Unidos, sino que la República solicitará su inscripción en el mercado Euro MTF de la Bolsa de Valores de Luxemburgo".
En el comunicado, se informó, además, que la colocación de ambos instrumentos "permite mejorar la vida promedio del portafolio de bonos externos de la República y aprovechar los espacios estratégicos del perfil de vencimientos".
Los bonos, con vencimiento en el 2023 y el 2028, fueron vendidos a un precio de 115 por ciento del valor nominal de cada título.
El Ministerio de Finanzas fijó el cupón o rendimiento anual de los bonos en 9 por ciento en el caso de los títulos del 2023, y 9,25 por ciento para los que vencen en el 2028.
Los pagos respectivos se realizarán el 7 de mayo y el 7 de noviembre de cada año, según la información oficial.
El gobierno del vecino país recurrió a esta emisión con el fin de atender la demandas de dólares de los importadores, especialmente, de los sectores de alimentos y medicinas, y, de paso, presionar hacia la baja la cotización de la divisas estadounidense en el mercado paralelo ilegal que ha llegado a duplicar la tasa de cambio oficial.
Las autoridades venezolanas abrieron el 22 de abril por tres días la recepción de ofertas para la compra de estos bonos.
La emisión hizo descender la cotización de la divisa estadounidense en el mercado clandestino, que ayer se cotizó a 3,3 bolívares fuertes por dólar.
Como agentes coordinadores de la operación, el Gbierno venezolano seleccionó a la firma alemana Deutsche Bank y al grupo inglés Barclays Capital.
El gobierno del presidente Hugo Chávez mantiene desde febrero del 2003 un estricto control de cambio y de precios.
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