El objetivo del préstamo es que la gigante siga operando; cifra podría aumentar a US$5.000 millones en las próximas semanas, según un informe del Inspector General del Departamento del Tesoro.
General Motors tiene hasta el primero de junio para reestructurar su deuda, sus operaciones así como sus obligaciones financieras con empleados y pensionistas. Si no lo consigue, GM se tendrá que declarar en suspensión de pagos. Hasta el primero de junio, el Departamento del Tesoro se comprometió a facilitar préstamos al fabricante para permitir que siga operando. Además de los 2.000 millones de dólares entregados a General Motors, las autoridades estadounidenses tienen previsto proporcionar 500 millones de dólares a Chrysler. Chrysler tiene de plazo hasta el 1 de mayo para presentar su propio plan de reestructuración. Desde el 31 de diciembre de 2008, General Motors ha recibido 15.400 millones de dólares en préstamos públicos. Chrysler recibió el 2 de enero 4.000 millones de dólares.
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