Citigroup confirmó este lunes que mantiene negociaciones para crear así una de las mayores corredurías del mundo, aunque descartó que se haya alcanzado un acuerdo.
"Citi está en negociaciones para una posible combinación del negocio de corretaje minorista que opera bajo el nombre de Smith Barney y el de gestión de riquezas operado por Morgan Stanley", explicó Citigroup en un breve comunicado.
El banco estadounidense, que cuenta con 200 millones de clientes en más de 100 países, indicó que aún no se ha alcanzado un acuerdo definitivo y agregó que no existe garantía alguna de que se vaya a lograr.
La confirmación de las negociaciones llega después de que se publicara que Morgan Stanley estaría dispuesto a pagar entre 2.000 y 3.000 millones de dólares para conseguir el 51 por ciento de las acciones de la unidad Smith Barney de Citigroup.
Varios medios de comunicación estadounidenses han apuntado, además, que ambas entidades estarían negociando la posibilidad de que Morgan Stanley pudiera hacerse con todo el capital de Smith Barney en los próximos cinco años.
Esta alianza integraría los cerca de 11.000 trabajadores de la unidad Smith Barney con otros 8.000 que tiene la actividad de correduría de Morgan Stanley.
Según The Wall Street Journal, esa integración generaría "la mayor operación de correduría del mundo" y refleja "en qué medida los intermediadores financieros que trabajan con inversores minoristas están surgiendo como una de las esperanzas más sólidas para la recuperación de Wall Street".
La compañía resultante sería, de hecho, mayor que la formada con la fusión de las correspondientes actividades de Bank of America y Merrill Lynch.
Citigroup, que era el mayor banco estadounidense por capitalización bursátil antes de estallar la crisis crediticia, estudia ahora estrategias empresariales para recuperarse de sus problemas financieros, que le han llevado a caer en bolsa el 80 por ciento durante los últimos doce meses.
Bancos buscan salir de la crisis
Morgan Stanley, el que fuera uno de los mayores bancos de inversión independientes de Wall Street antes de que estallara la crisis, accedió el pasado septiembre a cambiar su naturaleza jurídica para convertirse en banco comercial.
Así evitó un destino similar al de Lehman Brothers.
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