La última vez que ese país estuvo en una recesión fue de marzo a noviembre de 2001, según la Nber. Señaló que el fenómeno afecta a la primera economía mundial desde diciembre del 2007.
"La comisión determinó que el descenso de la actividad económica en 2008 cumplió con la pauta de una recesión", dijo el grupo en un comunicado a través de Internet.
La caída de 1,2 millones de empleos de plantilla en lo que va de este año fue el mayor factor en determinar el comienzo de la contracción, dijo el grupo.
Los estrategas de la Reserva Federal (FED) predijeron en su última reunión que la economía se contraerá hasta mediados de 2009 inclusive, lo cual concuerda con los pronósticos de economistas privados. Si esto es correcto, la recesión sería la más prolongada desde la Gran Depresión.
"Claramente, no va a terminar en unos meses", dijo Jeffrey Frankel, miembro del grupo y profesor de la Universidad de Harvard. "Seríamos afortunados si acabara a mediados del año próximo".
La contracción sería la segunda durante la gestión de George W. Bush, lo cual lo convierte en el primer presidente estadounidense desde Richard Nixon en haber experimentado dos recesiones durante su mandato.
Desde la Casa Blanca
"Las cosas más importantes que podemos hacer por la economía ahora mismo es restaurar la normalidad de los mercados financieros y crediticios, y continuar el progreso en el mercado de la vivienda, y seguiremos concentrados en ello", dijo el subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Fratto, en una declaración enviada por correo electrónico. "Ocuparse de estos sectores será lo más correcto para que la economía vuelva al crecimiento y cree empleos", agregó la nota.
Las empresas estadounidenses eliminaron 240.000 puestos de trabajo en octubre, el décimo mes consecutivo de reducciones de personal. La tasa de desempleo ascendió a 6,5 por ciento, el máximo nivel desde 1994, según estadísticas del Departamento de Trabajo.
Es probable que 325.000 trabajadores perdieron el empleo el mes pasado, lo máximo desde la última recesión, según el pronóstico mediano de economistas encuestados por Bloomberg News en vísperas de un informe del Departamento de Trabajo previsto para el 5 de diciembre. Se vaticina que la tasa de desempleo subirá a 6,8 por ciento.
Manufacturas, en caída libre
Además del anuncio oficial de recesión, un par de datos dejaron entrever el difícil estado por el que atraviesa la economías estadounidense.
La actividad del sector manufacturero en Estados Unidos registró en noviembre una contracción mayor de la que se preveía y quedó en el nivel más bajo de los últimos 26 años, según datos del Instituto de Gestión de Suministros (ISM).
El índice de actividad que elabora esa entidad de análisis se situó el mes pasado en 36,2 puntos, frente a los 38,9 puntos de octubre, lo que refleja una contracción de la actividad por cuarto mes consecutivo en ese sector.
Un registro superior a 50 puntos es indicativo de un crecimiento en el sector, mientras que por debajo denota contracción.
"Los nuevos pedidos se han reducido ya durante doce meses consecutivos y están en su nivel más bajo desde junio de 1980, al tiempo que las materias primas continúan con su rápida depreciación", destacó Norbert Ore, economista del ISM, al presentar estos datos.
Por su parte, el gasto en construcción en Estados Unidos disminuyó el 1,2 por ciento en octubre, unas tres décimas por encima de lo esperado por los analistas más pesimistas, informó el Departamento de Comercio.
La construcción de casas y apartamentos ha estado reduciéndose cada mes por más de dos años y medio, y en octubre la construcción no residencial también se contrajo como reflejo de la crisis financiera general.
La construcción de viviendas bajó un 3,5 por ciento en octubre después de una contracción del 0,5 por ciento el mes anterior. La construcción residencial privada, que en octubre marcó una tasa anual de 338.800 millones de dólares, solo ha subido en dos de los últimos 31 meses.
¿Cómo se define?
Aunque una recesión se define normalmente como dos trimes- tres de contracción sucesiva del Producto Interno Bruto (PIB), la comisión privada no necesita tener datos concurrentes del PIB para anunciar una recesión.
Sus miembros se concentran en variaciones intermensuales en la economía. La comisión de la Nber define como recesión un decrecimiento "significativo" de la actividad durante un periodo sostenido.
El descenso se notaría en el PIB, las nóminas salariales, la producción industrial, las ventas y los ingresos. La economía de Estados Unidos se contrajo a un ritmo de 0,5 por ciento en el tercer trimestre después de expandirse 2,8 por ciento en los tres meses previos.
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