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El índice de actividad en el sector subió a 49,5 puntos en el mes pasado, desde los 48,2 puntos de junio, según el Instituto de Gestión de Suministros (ISM).
El registro fue más favorable que los 48,7 puntos que preveían los economistas.
El subíndice de nuevos pedidos a las empresas retrocedió a 47,9 puntos, desde los 48,6 puntos de junio, mientras que el relativo al empleo ascendió a 47,1 puntos el mes pasado, desde los 43,8 puntos en que se situaba en junio.
El subíndice correspondiente a los precios que pagaron las empresas por bienes y servicios relacionados con su actividad descendió a 80,8 puntos, desde los 84,5 puntos en que se situó en junio.
En abril y mayo el índice se había situado por encima de 51 puntos, según los cálculos del ISM.
Anthony Nieves, experto del ISM, señaló, al difundirse los datos, que el sondeo mensual revela inquietud entre los empresarios por las presiones inflacionarias y el efecto que eso tiene en la economía.
Los economistas recibieron con reticencia el informe. John Ryding, de la firma RDQ Economics, lo consideró "en parte un índice del sentimiento. Si la situación no se ha vuelto tan mala como un índice de crecimiento más lento, puede sentirse como una mejora".
"Cualitativamente, nada cambia en nuestra valoración de la economía. El crecimiento es débil en el mejor de los casos y las presiones de la inflación siguen siendo elevadas. Todo ello puede resumirse en una sola palabra: estanflación", agregó el analista. AP
Los que se salvan
Entre los sectores que experimentaron crecimiento figuraron espectáculos, esparcimiento, investigación científica y servicios tecnológicos, empresas de servicios públicos, hoteles y restaurantes.
El sondeo indicó que los precios siguen aumentado, al igual que en los últimos cinco años, aunque el índice de crecimiento fue menor en julio que en junio. Además, las empresas indicaron que sus pedidos en cartera aumentaron en julio, aunque descendieron los pedidos de nuevas exportaciones.
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