El gerente Paul Thurston, expresó su pesar por la medida, pero la consideró esencial para "estar mejor posicionados y poder hacer frente al bache económico, manteniendo nuestro nivel de servicio".
Thurston explicó que "en los últimos dos meses hemos evaluado con detenimiento nuestra situación de negocio, centrándonos en evitar la duplicación de tareas, manejar los costes y dedicar recursos a las áreas que ofrecen un potencial de crecimiento".
El directivo aseguró que los recortes no afectaran a quienes trabajan en las sucursales o en los centros de asistencia telefónica dentro del Reino Unido.
Desde el sindicato Unite, el dirigente Derek Simpson dijo que la medida es "una vergüenza, especialmente en vísperas de Navidad. No vemos un razonamiento empresarial para este recorte. Hsbc está aprovechando la excusa de la crisis para eliminar empleos".
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