El jefe de Gobierno de Rusia pretende imponerse como un actor internacional de primer nivel y desafiar en su área de influencia a Estados Unidos.
El viaje de Medvedev, que comienza el viernes en Perú, le llevará a reunirse durante todo el fin de semana con los líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.
Después el líder del Kremlin se dirigirá a Brasil para reunirse con su presidente Luiz Inácio Lula da Silva, antes de viajar a Venezuela, cuyo jefe de Estado, Hugo Chávez, es famoso por lanzar declaraciones incendiarias contra Washington.
El presidente ruso pondrá la guinda a su viaje con un recorrido por Cuba, el mítico aliado de la Unión Soviética durante la Guerra Fría y enemigo comunista de Estados Unidos desde finales de la década de los años 50.
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