En el marco de su política para enfrentar la crisis, Bruselas hizo además una invitación al BCE para recortar las tasas de interés y reafirmó su flexiblidad ante el aumento del déficit público.
El plan incluirá "acciones en el corto plazo con la prioridad de minimizar el impacto de la crisis sobre el empleo, el poder adquisitivo y la prosperidad de nuestros ciudadanos", señaló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao.
La CE ratificó su intención de mantener la cohesión dentro de la UE al proponer elevar de 12.000 a 25.000 millones de euros la ayuda máxima que pueden recibir Estados miembros fuera de la eurozona.
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