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La adquisición causó escepticismo en mercados, que consideran la megaoperación altamente riesgosa, mientras el mundo político se felicita por salvar de emergencia a un peso pesado de las finanzas.
"Tenemos una oportunidad única con la compra del Dresdner", declaró ayer el presidente de Commerzbank, Martin Blessing, en una conferencia de prensa. "El banco se tornará más competitivo a nivel internacional", se congratuló, con una sonrisa a flor de labios.
El asegurador Allianz, ex propietario del Dresdner, que buscaba desde hace meses vender su filial bancaria en dificultades, mostró el mismo entusiasmo. "Vemos la consolidación como una oportunidad para Alemania", subrayó su presidente, Michael Diekmann.
Esta operación de 9.800 millones de euros dará nacimiento a un nuevo gigante bancario en Alemania, detrás del Deutsche Bank, con 11 millones de clientes privados y un balance de 800 millones de euros.
El sector bancario alemán permanece muy disperso entre los bancos privados, los públicos y las cajas de ahorro, y los establecimientos mutuales. Además, los bancos alemanes, más pequeños que sus competidores europeos, son muchas veces presentados como blancos potenciales.
"La fusión fortalece la plaza financiera alemana", declaró el ministro de Finanzas, Peer Steinbruck, en una entrevista con el diario Rheinische Post.
Para la portavoz de la Cancillería, Ulrich Wilhelm, esta compra ofrece también una "perspectiva de consolidación del mercado bancario alemán que es del interés de la economía".
Wilhelm desmintió rumores de que el Gobierno habría actuado a favor de esta fusión, pese a que un banco chino, CDB, estaba dispuesto a pagar más, según la prensa.
Este escenario era el preferido de los representantes del personal, porque hubiera permitido evitar los 9.000 despidos anunciados.
Commerzbank se comprometió no obstante a evitar los despidos a secas de aquí a 2011 (ver recuadro). "Trabajamos para que ningún empleado o empleada se encuentre en la calle", anunció Uwe Foullong, del sindicato de servicios Verdi.
Mercados desconfían
La compra de Dresdner tiene sentido estratégico para el Commerzbank, comentaron los analistas de WestLB, pero "la integración comprende riesgos considerables".
El banco de Francfort, que cuenta con 13.000 millones de euros de capitalización bursátil, deberá financiar la operación con dos aumentos de capital, y éstos deberán ser sometidos a la aprobación de los accionistas.
El banco ya demostró con la compra de Eurohypo en eñ 2005 que era capaz de llevar a cabo una integración, y debería cosechar frutos rápidamente, señalaron los analistas de M.M. Warburg. Pero el aumento de capital afectará el precio de la acción en los meses venideros, añadieron.
La agencia de calificación financiera Standard and Poor's se mostraba escéptica y bajó a "negativa" la perspectiva para Commerzbank, a raíz de las debilidades del Dresdner y la complejidad de esta fusión.
Para Allianz, por el contrario, la venta es una buena noticia. El asegurador sufre desde hace años malos desempeños de su filial bancaria. AFP
Rumores de despidos
La compra de Dresdner Bank por su rival Commerzbank podría costar miles de empleos. Se estima que 9.000 de los 67.000 puestos de trabajo combinados de los bancos serán eliminados, incluyendo oficinas, producción e inversiones. De esos recortes, 6.500 ocurrirán en Alemania.
Pero al retener 30 por ciento del Dresdner Bank, Allianz podrá continuar vendiendo sus pólizas de seguros a través de las sucursales del nuevo banco.
"Estamos construyendo un líder de mercado con relevancia a nivel europeo, y creando valor agregado para nuestros accionistas. Al mismo tiempo, el acuerdo asegurará muchos empleos atractivos en el largo plazo, aún cuando no podamos conservar todos los puestos actuales", señaló Martin Blessing, director ejecutivo del Commerzbank.
El nuevo banco tendrá 11 millones de clientes privados en Alemania y una red de 1.200 sucursales en todo el país, la mayor economía de Europa.
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