El ministro Juan Lozano, que ordenó trasladar a la Fiscalía los casos descubiertos, respaldó a los curadores y explicó cuál es el modus operandi de los delincuentes. "Los estafadores utilizan papelería membreteada de las curadurías e incluso, firmas burdas, documentos y formatos con los que pretenden amparar las construcciones violatorias de las normas.
"Incluso, se han detectado sedes satélites alternas de las curadurías que aparecen y desaparecen", dijo el jefe de la cartera de vivienda, quien mantuvo la reserva del número de denuncias, pero reveló que Bosa, Usme, Ciudad Bolívar, Kennedy y Usme son
los puntos de operación de los delincuentes.
Los funcionarios y Lozano agregaron que también conocieron casos de personas con documentación falsa de las curadurías que visitan las obras para realizar inspeciones y solicitar dinero.
"Sobre este tema, Juan Reinaldo Suárez, curador urbano No. 1 de Bogotá, advirtió que "en ningún momento nosotros hemos dispuesto personal para visitar construcciones porque esto es competencia de los alcaldes locales".
A la cadena de estafas se le suman casos de extorsión por parte de profesionales deshonestos que se hacen parte en el trámite de la solicitud de licencias e interponen recursos de ley con el fin de dilatar los procesos y generar perjuicios a los
constructores, a quienes visitan para exigirles dinero a cambio de desiatir de los recursos.
Ante esta situación, Lozano anunció que las curadurías habilitarán en sus instalaciones ventanillas de atención al público para que no acudan a otras instancias. Incluso, sugirió la creación de un carné único de funcionarios de estas entidades y reiteró que la ciudadanía debe denunciar estas prácticas delictivas.