El pasado 23 de diciembre se anunció en el país la compra de dos minas de carbón de Cementos Argos por parte de la multinacional brasileña Vale do Río Doce.
Eso sucede en medio de la crisis internacional y una destorcida de los precios de las materias primas.
Aunque la ventas de los activos pudo haberse dañado como ocurrió con varios negocios debido a la crisis mundial agravada en octubre y noviembre del 2008, sucedió todo lo contrario y, al parecer, se definió en una puja en la que participaron, entre otras, también el grupo Río Tinto. Todo llevó a que Vale pagara 73 millones de dólares sobre el monto que inicialmente se había anunciado.
Y es que ni la caída que presentaron en los últimos meses los precios internacionales del mineral, fue impedimento para que otras compañías foráneas, especialmente de origen brasileño, hicieran varias adquisiciones de empresas colombianas de ese sector.
Tanto fue que empresas de la vecina nación trajeron buena parte de la inversión extranjera que llegó a la actividad carbonífera el año pasado y que se calcula alcanzó los 1.900 millones de dólares.
Ahora los brasileños entran a competir fuertemente en un negocio que hasta ahora ha sido dominado por compañías estadounidenses y surafricanas y que promete seguir creciendo.
Según el Ministerio de Minas y Energía, para el 2009 las expectativas de mayor producción de carbón asociado a expansiones en las minas existentes pasará de 86,9 millones de toneladas a 114,6 millones de toneladas.
La primera transacción brasileña la hizo en febrero la siderúrgica Gerdau, dueña de Diaco y Sidelpa, que firmó un contrato, por 59 millones de dólares, para adquirir el 50,9 por ciento de la firma Cleary Holdings que produce coque metalúrgico y posee reservas de carbón coquizable.
El coque, producido a partir del carbón mineral, se usa como una de las materias primas del proceso siderúrgico en plantas integradas que operan con hornos. Por ello el interés de este tipo de industria en asegurarse el suministro.
Al mes siguiente, la también brasileña MPX Soluciones Integradas de Energía firmó un acuerdo para adquirir dos concesiones de carbón térmico en los departamentos de Cesar y La Guajira, por 18 millones de dólares.
Y ese mismo mes Acerías Paz del Río, subordinada del grupo Votorantim Metais, anunció la contratación de un estudio con la empresa Beher Dolber para sus reservas de carbón y tener alternativas de explotación de las mismas. Acerías Paz de Río acaba de escindirse para crear dos sociedades, una llamada Minas Paz del Río, que será la titular de los derechos para explotar carbón, mineral de hierro y adelantar proyectos de energía, e Inversiones Paz del Río, que es la titular del 5 por ciento de esa empresa.
La incursión de Vale
El año terminó con la noticia de Vale do Rio Doce (Vale) -la segunda empresa más importante del mundo en minería y metales, con 31.100 millones de dólares en ingresos anuales- que adquirió en 300 millones de dólares el negocio de Cementos Argos que consiste en dos concesiones mineras en el departamento del Cesar ( Hatillo y Cerro Largo).
En la negociación se incluyó el pago de 73 millones de dólares adicionales si una evaluación que se llevará a cabo durante los próximos 2 años en una de las zonas objeto de la operación resulta con mayores reservas. Así mismo, entró en la transacción el 8,43 por ciento de Fenoco, que es la empresa que opera los activos logísticos para exportar el mineral.
El negocio de carbón es una pieza importante en la estrategia de crecimiento y diversificación global de Vale, por lo que busca construir una plataforma en Colombia para incrementar sus activos y reservas. De ahí, que la compra de las minas a Argos puede ser tan solo el comienzo de varias operaciones en el país, que también incluyen proyectos de generación eléctrica.
En El Hatillo, la empresa Vale ve la posibilidad de ampliar la producción de 1,8 a 4,5 millones de toneladas anuales de carbón térmico y aunque Cerro Largo se encuentra en fase de exploración, junto a la primera, posee un potencial de 500 millones de toneladas métricas de otros recursos minerales.
El depósito de Las Cuevas, parte de El Hatillo, también representa un potencial de recursos adicionales para la firma brasileña, por lo que acordó con Argos el pago extra en cuestión sobre la base de que existen 50 millones de toneladas métricas adicionales.
El atractivo del carbón colombiano
Para fuentes de la compañía MPX la inversión en activos carboníferos en Colombia responde al alto poder energético del mineral y cuenta con bajos contenidos de ceniza y azufre.
Los derechos mineros negociados por esta empresa brasileña en La Guajira también cubren 49.887 hectáreas adyacentes a la mina El Cerrejón, del consorcio BHP- Anglo American- Xstrata.
Los voceros de MPX consideran además que las reservas en Colombia y las de la Mina de Seival, en su país, deben ser suficientes para suplir las necesidades de materia prima en la construcción de las primeras fases de los proyectos de generación de energía que esa empresa adelanta en el vecino país y en otras zonas de Mercosur.
Otra ventaja comparativa de la que espera sacar frutos MPX es la infraestructura logística de la zonas adyacentes a las minas y de los costos de los fletes. Los puertos fluviales y marítimos cercanos permiten mover fácilmente el carbón a Brasil y por esa vía reducir costos respecto a otros frentes que tiene la empresa para conseguir carbón.
Con la incursión directa en Colombia, MPX igualmente espera aprovechar oportunidades con la venta del mineral en el mercado internacional e integra sus tres unidades de negocios: suministro de materia prima, generación térmica y comercialización de energía.
Empero, su proyecto en el país no ha estado exento de los tropiezos propios de estos negocios, que por lo impredecibles, tienen una alta probabilidad de que el dinero resulte enterrado.
En su último informe contable MPX sostiene que los análisis del área en el departamento del Cesar terminaron en octubre, pero no condujeron al hallazgo de carbón en condiciones satisfactorias para su explotación económica. Por ello, su subordinada MPX Colombia devolvió el área y reportó a la matriz una pérdida contable cercana a 1,5 millones de dólares.
Por el contrario, los estudios técnicos de exploración y sísmica en La Guajira avanzan satisfactoriamente y a septiembre había invertido cerca de 5 millones de dólares en la zona.
'Colombia es estratégica': Gerdau
Para Gerdau la inversión en activos carboníferos en Colombia también es estratégica y su presidente André Gerdau Johannpeter sostuvo que la compra de Cleary Holdings asegura el suministro de materias primas fundamentales para la producción de acero.
La firma adquirida cuenta con una capacidad instalada anual de un millón de toneladas de coque metalúrgico y reservas, según estimativos preliminares, que suman 20 millones de toneladas de carbón coquizable.
Gerdau necesita alimentar 30 unidades siderúrgicas en América que tienen una capacidad para procesar unas 24,8 millones de toneladas anuales, de las cuales unas 800.000 están en Colombia.
Como Vale, Gerdau también tiene planes de participar en proyectos de generación de energía en América Latina para asegurar el abastecimiento de ese insumo y reducir los costos de producción. Por tanto, requiere también el carbón como combustible.
En 2007, las crisis energéticas en Uruguay, Argentina y Chile hicieron que Gerdau tuviera que buscar fuentes alternativas para mantener el funcionamiento de sus unidades industriales en esos países, por lo que no parece dispuesta a volver a correr el riesgo.
Exportaciones, en alza
Según las cifras que reportan las empresas locales a Ingeominas, en el segundo trimestre del año pasado Colombia exportó 16,8 millones de toneladas de carbón. Y en el tercer trimestre, cuando el precio internacional había bajado, las ventas externas sumaron 17,5 millones de toneladas.
El director Ejecutivo de Fenalcarbón, Alfonso Escobar, asegura que las empresas en Colombia mantienen las proyecciones de producción de carbón, lo que minimiza el impacto de la baja en los precios internacionales.
"En el caso del carbón térmico los niveles de producción no han variado y desde el punto de vista de las regalías, aunque pueden bajar, los negocios grandes de las multinacionales están firmes. En el interior del país sí hay un impacto mayor porque la demanda de carbones metalúrgicos está disminuyendo" dijo recientemente.
Este tipo de carbón, sin embargo, ha visto reducida su demanda porque la caída de la economía y en general de la construcción, conducen en el corto plazo a menor compra de acero.
Otros negocios en el sector carbonífero durante 2008
La minera canadiense Galway Resources le compró a Rio Tinto, por US$4,2 millones, nueve concesiones en la cuenca San Luis, en el departamento de Santander (Carboluis).
La canadiense Coalcorp Mining anunció una inversión de US$120 millones para elevar la extracción de 2,5 a 6 millones de toneladas anuales.
Coalcorp vendió el 40 por ciento de la mina de carbón Caypa, en el departamento de La Guajira, por US$25 millones, a la firma panameña Xira Investments.
El Gobierno le dio vía libre a la explotación de la mina El Descanso por parte de la Drummond. Se calculan inversiones por US$1.500 millones.
Fuente: empresas y PORTAFOLIO.
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