Además, se construyó un dique que protege la vía en caso de que se presenten nuevos deslizamientos.
Los derrumbres que se presentaron en la vía, se encuentran a la altura de los kilómetros 48 y 49. Son unos 30.000 metros cúbicos de tierra y roca.
Entretanto, las labores de remoción continúan en la carretera con miras a recuperarla en el menor tiempo posible.
"Por lo pronto se está abriendo el paso en los dos sentidos y se está monitoreando la vía permanentemente entre el kilómetro 34 y el 70. En cualquier momento, si nos toca tomar una decisión de cierres parciales así lo haremos", dijo el gerente del Instituto Nacional de Concesiones (Inco), Álvaro José Soto.
El funcionario hizo un llamado para que los usuarios de la vía acaten las instrucciones de la Policía de Carretera y los controladores de tráfico para no poner en riesgo la vida de las personas.