Para atender el problema presentado en la red, la empresa redujo el bombeo y casi toda la ciudad periférica (en la que viven unas 200.000 personas) y los barrios ubicados en partes altas de la zona suroccidental, así como la industrial de Mamonal, quedó sin el servicio.
El Cuerpo de Bomberos informó que, en caso que la emergencia se prolongue, disponía de varios carrotanques para suministrar agua en los barrios populares, donde mucha gente no pudo aprovisionarse.
Durante el lunes la ciudad tuvo que soportar temperaturas que llegan a 38 grados. El daño que provocó la emergencia se precipitó el domingo, tras el rompimiento de un tubo.