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Con la implementación en 12 juzgados laborales de Bogotá, el país entrará de lleno a un modelo que, como pasó desde 2005 en lo penal, pretende desentrabar los conflictos entre empleados y empleadores.
En este momento, una demanda interpuesta por un trabajador contra su empleador puede tardarse hasta cuatro años, y eso para la primera decisión. Contando todas las instancias (tribunales y eventualmente la Sala Laboral de la Corte Suprema) podría tardar en total 10 años.
Con el nuevo sistema, según las cuentas del Consejo Superior de la Judicatura, ese mismo proceso estaría resolviéndose en un máximo de dos meses en primera instancia, y máximo un año para una decisión definitiva.
"La idea es que el juez llegue a la audiencia y no se levante de su silla hasta que haya fallado el caso", dice uno de los responsables del programa en la Judicatura.
El plan piloto arrancó el año pasado en San Andrés y hubo otras experiencias en Yopal, Pamplona y Riohacha. Pero la entrada de los juzgados de las principales ciudades implicará el mayor impacto sobre una justicia que, señala Mónica Pedrosa, asesora de la Corporación Excelencia en la Justicia, estaba pensada para ser oral pero también se está ahogando en un mar de expedientes.
"Lo que hace el nuevo sistema es modificar el comportamiento judicial en el proceso: es una justicia que conserva la calidad pese a los tiempos cortos", señala la abogada.
Hay 32 juzgados aplicando el modelo y 12 están en Bogotá. La Judicatura creó otros 11 para iniciar planes de descongestión del viejo sistema y otros 20 trabajan con un sistema mixto en la capital.
Un informe de Excelencia en la Justicia del 2008 encontró que las demandas laborales vienen creciendo sostenidamente en el país, debido a cambios en las leyes y a la situación económica que lleva a las empresas a hacer recortes.
Así, mientras en Bogotá se registraron en 1998 13 mil demandas de empleados, en el 2007 fueron 28 mil. En Medellín pasaron de 11 mil a 33 mil en una década. Y en Cali hubo 14 demandas laborales en el 2007.
Pedrosa dice también que el impacto del nuevo modelo deberá reflejarse en la disminución de las tutelas que, por temas laborales, llegan a los despachos de jueces penales y administrativos.
Estadísticas de la Judicatura señalan que, en un solo juzgado de Bogotá, el 60 por ciento de las tutelas recibidas buscaban la protección de derechos laborales.
Conciliaciones son escasas
La mayoría de demandas, según las estadísticas, tiene que ver despidos injustificados, liquidaciones mal realizadas y prestaciones sociales no pagadas.
Y aunque la ley obliga a que en un primer momento se busque una conciliación, la estadística de uno de los juzgados laborales de Bogotá da una medida de cómo funcionaba esa herramienta: de 900 procesos analizados por Excelencia en la Justicia, solo 60 terminaron en un arreglo amistoso.
Cómo se tramita un proceso bajo el nuevo sistema
¿Cómo debe hacerse la demanda?
La demanda se pasa por escrito.
¿Cuánto demora el proceso?
El juez recibe la demanda y los documentos que la sustentan. Notifica al demandado, que tiene 10 días para contestar. Se convoca a una audiencia.
¿El demandante requiere de abogado?
Puede tramitar el proceso directamente, sin abogado, por casos en los que la cuantía de la demanda no supera 10 salarios mínimos mensuales.
¿En qué consiste la audiencia?
Inicialmente busca una conciliación. Si las partes no llegan a ningún acuerdo se escuchan testigos y al final el juez dicta sentencia en la misma sesión. Si hay apelaciones, el caso va a un tribunal de Distrito y, eventualmente, a la Corte Suprema.
¿En qué se diferencia del sistema tradicional?
El juez dirige en todo momento el proceso. Antes, delegaba en otros funcionarios la audiencia de conciliación.
De la máquina de escribir al video
La primera demanda que tramitó el juez Laboral de San Andrés, Jair Corpus, la recibió 24 horas después de imple- mentarse en su despacho el nuevo sistema oral, en febrero pasado: Fue contra el hospital local y la resolvió en menos de una semana. Un empleado exigió que se revisara su despido al considerar que había sido mal liquidado.
En una audiencia de dos horas el juez Corpus resolvió el caso y ordenó al Hospital reconocer un millón de pesos más a la liquidación del empleado.
Por su parte, el juez 25 laboral de Bogotá, Rimel Rueda, es uno de los 12 funcionarios judiciales que aplica el nuevo sistema oral en la capital del país. En el juzgado, que recibe entre seis y ocho demandas diarias, recuerdan "el caso de un empleado que se quejaba de la presión a la que lo sometía su jefe en horarios y en carga de trabajo".
Dicen que después de convocar a las partes a la audiencia, debieron atajarlos para que no abandonaran el recinto antes de emitir sentencia.
"La gente se extraña de que la diligencia se extienda hasta que haya una decisión", dice su secretario.
Ahora, dice, es más rápido, se cuenta con una sala con audio y video en el que se consignan las declaraciones; antes un empleado las transcribía.
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