Los encargados de estructurar y negociar estos contratos (que se transan con el código V2) son las firmas estadounidenses CME Group y Marco Polo.
La primera, según la agencia Bloomberg, es la más grande en negociaciones de derivados en el mundo y tiene casa matriz en Chicago. La segunda ofrece una plataforma electrónica de negociación para mercados emergentes.
Los nuevos contratos son de 100 millones de pesos cada uno, tienen vencimiento el tercer miércoles de cada mes y se podrán negociar de esa manera durante dos años. Tomarán como base la Tasa Representativa del Mercado (TRM) que certifique a diario la Superfinanciera.
Esta será una de las primeras operaciones de derivados con pesos que se realizan en el exterior. De hecho, Marco Polo había lanzado una el año pasado, le hizó ajustes y el resultado son los nuevos contratos.
Según analistas consultados y personas que estuvieron involucradas en la creación de los futuros pesos/dólar, la ventaja de este tipo de productos es que se negocian en mercados mucho más grandes y desarrollados que el colombiano, lo que ofrece más garantías e incluso menores costos. Así mismo, pone a la moneda nacional dentro del grupo de divisas emergentes de fácil acceso para los inversionistas extranjeros.
Los colombianos que deseen invertir en esta opción deben abrir una cuenta con una de las empresas miembros del Nymex o de la Bolsa de Chicago.
En el país, las negociaciones con derivados apenas están empezado y por ahora solo se hacen con deuda pública.
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