Desde hace 84 años se fijó el 31 de octubre para celebrar el día mundial del ahorro, pero en Colombia hay poco que festejar. Cada vez es menor el número de personas que pueden guardar algo de dinero.
Si los colombianos pusieran el mismo empeño que cada 31 de octubre dedican a buscar disfraces para sus hijos, a guardar un porcentaje pequeño de sus ingresos para el futuro, el país no estaría en el grupo de economías que menos ahorra, ni muchos hogares se verían forzados a tener que vivir al debe.
Según el Foro Económico Mundial entre las 52 economías más desarrolladas del planeta, el país ocupa el puesto 50 al analizar los depósitos bancarios con relación al Producto Interno Bruto (PIB). En lo corrido de este año se ha reducido considerablemente el número de colombianos que dicen que pueden ahorrar.
De acuerdo a la encuesta de opinión del consumidor, que realiza mensualmente Fedesarrollo, en diciembre pasado se alcanzó el porcentaje más alto de hogares que dicen que les alcanza para ahorrar, con un 36,7 por ciento, pero en agosto de este año ese dato ya iba en 28,2 por ciento.
Pero además, se prevé que ese índice de ahorro seguirá bajando porque el país está entrando en una fase de desaceleración económica, que reduce los ingresos de los consumidores, pero que además está acompañada de un alto endeudamiento, el cual fue adquirido durante el periodo de 'vacas gordas'.
"Tradicionalmente, el porcentaje de gente a la que no le alcanza para ahorrar siempre ha sido mayor al de aquellos a los que les alcanza, muchos porque efectivamente no pueden y otros porque no les gusta admitirlo o porque pese a que sí ahorran, no lo hacen en los bancos o en mecanismos tradicionales", explica Camila Pérez, investigadora de Fedesarrollo.
Una muestra de que los colombianos sí tienen capacidad de ahorro fue la masiva respuesta que tuvo la venta de acciones de Ecopetrol y a la cual accedieron 480.000 personas, así como el reciente auge de las llamadas pirámides, la cuales han hecho que muchas personas saquen dinero hasta de donde no tienen con la ilusión de obtener elevados rendimientos en muy poco tiempo.
Creció el consumismo
Dairo Estrada, director de regulación financiera del Banco de la República, sostiene que en los últimos seis años creció el ahorro bancario y el que está en los fondos de pensiones, lo que a futuro tendrá un impacto positivo en las finanzas de los hogares, pero advierte que simultáneamente creció el gasto de muchos colombianos, que con el crecimiento económico tuvieron la expectativa de mayores ingresos y por eso se animaron a viajar, así como comprar carros y electrodomésticos a crédito, en otras palabras, a consumir más de la cuenta.
Las cifras de la Superfinanciera indican que hasta julio en el país había 33,6 millones de cuentas de ahorro con un saldo de 55 billones de pesos, frente al mismo mes del año pasado se registra un crecimiento del 7,5 por ciento en el número de cuentas y una caída de 600.000 millones de pesos en el saldo.
Con los denominados CDT el número aumentó en 3,3 por ciento y el saldo en 38 por ciento, alcanzando este año 49,8 billones de pesos.
En lo que respecta a los fondos de pensiones obligatorias, su valor se triplicó en los últimos seis años de 14,1 billones en agosto del 2002 a 56,5 billones en agosto del 2008, pero el 44 por ciento de sus 8 millones de afiliados lleva más de seis meses sin cotizar.
Así mismo, algunos analistas piensan que estas sumas siguen siendo insuficientes dadas las necesidades del país, pues menos del 30 por ciento de la población económicamente activa cotiza para pensión.
Otro punto que va en contra del ahorro es la mala imagen del sistema financiero, dado que reconoce bajos intereses (menos del 3 por ciento anual para cuentas de ahorro y 10,20 por ciento para los CDT a 90 días) y además cobra comisiones por los servicios que presta, como el uso de cajero automático o el envío de transferencias, los cuales les dan la impresión a muchas personas que no vale la pena llevar allí su dinero.
De hecho un estudio de Econometría, dado a conocer por Bancamía, muestra que el 70 por ciento de los hogares de estratos uno, dos y tres guardan el dinero que les sobra en su casa.
Fondos y cooperativas, con más depósitos
A diferencia de lo que ocurre con las cifras de los bancos, en donde se mezcla el ahorro de las personas con el de las empresas, en las cooperativas y en los fondos de empleados se puede ver mejor la disposición de los colombianos a guardar una parte de sus ingresos.
En las primeras, que cuentan con 1,7 millones de ahorradores, el saldo promedio ahorrado subió en 100.000 pesos en el último año al pasar de 1,7 a 1,8 millones de pesos.
En los fondos de empleados, los depósitos vienen creciendo a un ritmo anual de 11,2 por ciento desde el 2003.
En el país hay 1.684 fondos de empleados, con 729.087 asociados.
Pese a que las cooperativas y los fondos de empleados también han aprovechado el auge del consumo, no han experimentado una reducción del ahorro, dado que en su caso este es un requisito previo para otorgar créditos.
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