Crisis financiera no debe tocar estrategias para atraer recursos, dice Presidente de Ernst & Young
Octubre 26 de 2008 -
A pesar de la crisis, los países emergentes no pueden descuidar las estrategias para mantenerse atractivos ante los inversionistas extranjeros y así, salir airosos del 'chaparrón', dijo Jim Turley.
Para los países emergentes no ve una situación tan caótica como una recesión, pues se espera que sigan con la senda de crecimiento, aunque inferior a los niveles registrados en el 2007.
"Estarán impactados en dos frentes: el impacto que tenga la crisis financiera a nivel local y la desaceleración de las economías desarrolladas que reducirán la importación de bienes y servicios", dice.
En ese sentido, considera que estos mercados tienen que continuar haciendo todo lo que esté a su alcance para ser una alternativa de inversión.
Por eso, en vez de depender de lo que ocurra con las materias primas, deben tomar una serie de medidas. En primer lugar, adaptar buenas normas de gobierno corporativo, que incluye asumir estándares de información financiera, pues esa es una debilidad que tiene el país frente a sus vecinos.
De otra parte, hay que mantener el sistema bancario lo más estable y fuerte posible, lo mismo que unas normas tributarias que generen estabilidad al inversionista y una estructura judicial independiente.
Aunque el problema de las últimas semanas está relacionado con la falta de liquidez, el directivo considera que las medidas tomadas por las autoridades están comenzando a dar resultado, y a medida que haya mayor disponibilidad de recursos, la economía real podrá recuperarse.
A juicio del directivo, lo peor de la crisis financiera ya pasó en parte gracias a que los gobiernos y bancos centrales en diferentes partes del mundo han tomado medidas adecuadas. Sin embargo, lo que viene ahora es el debilitamiento de la economía global, en la medida en que será evidente la desaceleración de muchos países y en algunos casos, los crecimientos serán negativos, pero espera que la situación no se prolongue más allá del último trimestre del 2009.
Aunque las entidades financieras son las más afectadas, ahora las empresas del sector real también han empezado a mostrar un desempeño negativo, lo cual se ha visto reflejado en la cotización de los índices accionarios.
"Cabe aclarar que hay casos en los que los precios de las acciones no responden a la situación real de las compañías, pues no todas tienen cifras en rojo. Eso quiere decir que el problema central es la confianza de los inversionistas, porque no saben hacia dónde orientar sus recursos en momentos de volatilidad",
explica.
Turley añade que esta situación se replica también en las personas naturales, pues no se atreven a invertir ni en gastar en bienes y servicios más allá de los necesarios, pues no tienen la certeza de que van a conservar sus empleos. "De todas formas, esto hace parte de los ciclos de la economía y tenemos que tomar experiencias pasadas para saber cómo se han manejado las recesiones, y así se construye la confianza de nuevo", indica.
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