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Foto: EFE/DIRK WAEM
El Grupo de los ocho anunció, que organizará una cumbre mundial en Nueva York, para forjar acciones comunes que eviten otra crisis económica. En la foto, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk.
Latinoamerica ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años que, por la crisis, se verá ralentizado durante el 2009, dijo el vicepresidente del BID, Santiago Levy.
"El 2009 será un mal año", dijo Levy, "aunque si se toman las medidas adecuadas, estas permitirán preservar la capacidad de crecimiento de la región en 2010".
Levy participó junto con el ex director para América Latina del Fondo Monetario Internacional (FMI) Claudio Loser en una mesa redonda en la que analizaron cómo afectará la crisis a América Latina.
América Latina, coincidieron en señalar, notará los efectos de a crisis en las exportaciones, lo cual sumado a la dificultad que tendrá para acceder a los mercados financieros internacionales, se traducirá en una ralentización del crecimiento de la región.
Por ello, Levy pidió prudencia a los Gobiernos latinoamericanos para evitar que otros "efectos internos" de los países puedan agravar sus consecuencias.
En este contexto consideró que las instituciones financieras multilaterales tienen un papel fundamental y recordó el paquete de medidas anunciado por el BID, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Fondo Latinoamericano de Reservas para poner a disposición de los Gobiernos de esa región 10.700 millones de dólares.
Esta inyección monetaria será un impulso para la región antes de que la ola de la crisis impacte en sus economías, que, según Claudio Loser, también verán reducidos los ingresos procedentes de las remesas enviadas por los inmigrantes.
Las remesas son la principal fuente financiera para algunos países latinoamericanos y un pilar fundamental para millones de familias. "América Latina va a tener que obtener liquidez de forma importante", dijo.
El efecto no será igual en todos los países, dependerá de su relación con las economías extranjeras, pero recomendó a todos los países que refuercen el sector exterior para evitar caer en el déficit.
Los Gobiernos tendrán que hacer un esfuerzo "ayudando a los exportadores con impuestos bajos y reforzando el apoyo a los sectores que crean trabajo", señaló.
El impacto en América Latina, dijo, "no va a ser terrible pero va a ser duro".
Esta experiencia llevará a las economías a "reforzar sus políticas fiscales, a no confiarse y a volver hacia políticas más ortodoxas".
Loser consideró que la crisis estadounidense "ha sido un choque financiero" y lamentó que no haya habido suficiente supervisión para evitar llegar a esta situación.
"Cuando se trata del dinero público hay que ser más cauto, el Gobierno debe permanecer al margen pero en una línea delgada y fuerte", concluyó.
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