La más reciente medida en la guerra sin cuartel contra la restricción de crédito crea un nuevo fondo de liquidez para las finanzas corporativas, que fue establecido luego de que el Tesoro estadounidense determinara que era "necesario prevenir disrupciones sustanciales en los mercados financieros y en la economía", dijo la Reserva Federal (Fed).
La decisión fue anunciada en una jornada en la cual también se divulgó la intención de la Fed y otros cuatro bancos centrales de efectuar nuevas operaciones de financiamiento, al menos hasta fin de año.
La Reserva no estimó cuánto dinero se apartará para el nuevo fondo de liquidez, pero dijo que el Tesoro hará "un depósito especial" en la Fed de Nueva York para que el mismo eche a andar.
El esfuerzo apunta a que los bancos y otros gestores de portafolios compren y vendan obligaciones negociables (commercial papers), valores a corto plazo emitidos por empresas y bancos para pagar salarios y otros gastos cotidianos.
John Ryding, economista de RDQ Economics, dijo que la mayor parte de los fondos del programa beneficiará a bancos y empresas financieras que intentan superar deudas vinculadas a inversiones inmobiliarias.
"Esto es básicamente un préstamo no garantizado a los bancos", agregó. Es probable que gran parte de los fondos "no llegue al Estados Unidos industrial, sino al Estados Unidos financiero. Pero si las empresas financieras quedan fuera del mercado, entonces se daña la capacidad del mercado de prestarles a las corporaciones".
El mercado de obligaciones negociables ha estado virtualmente congelado en las últimas semanas, dado que bancos y otras empresas financieras están reacios a tomar riesgos y colocar su efectivo en papeles del Tesoro, que tienen garantías.
"El mercado de obligaciones ha estado bajo considerable presión en las últimas semanas al tiempo que los fondos de divisas y otros inversionistas, con sus propios problemas de liquidez, han evitado de manera cada vez más clara la compra de obligaciones negociables, en especial las de mayor plazo", dijo la Fed.
Ryding agregó que la medida de la Fed es "un factor que busca prevenir un empeoramiento de la situación" en los mercados de crédito. "Restaura la confianza en un sector del mercado. ¿Pero restaura la confianza entre los bancos, que es el núcleo del problema actual? No", advirtió.
Y la medida pone a la Fed en la línea de fuego en algunos casos de obligaciones no garantizadas, pero el Banco Central dijo que los préstamos estarán asegurados por el pago de honorarios y otros acuerdos colaterales "que son satisfactorios para la Reserva Federal".
El anuncio creó una oficina para el soporte de las obligaciones (CPFF), "que comprará obligaciones negociables a tres meses sin garantías y otras respaldadas por activos en forma directa de los emisores seleccionados", explicó la Fed.
La Reserva proveerá financiamiento a una entidad especial bajo la CPFF "y estará asegurada por todos los activos" de dicha entidad. La Fed habló de "emisores seleccionados", pero brindó pocos detalles al respecto. Dijo que el fondo estará abierto a empresas de Estados Unidos y emisoras en Estados Unidos que tengan una empresa madre extranjera.
Las compañías deberán pagar honorarios al contado o proveer "seguros aceptables para la Reserva Federal en consulta con los participantes en el mercado".
Con AFP