Los incrementos de tasas de interés del Banco de la República, que buscan principalmente desincentivar el consumismo de los hogares, no le han hecho mella a estas entidades.
A diferencia de los bancos, que por causa de las decisiones del Emisor están registrando un crecimiento más moderado de sus préstamos de consumo, las 206 cooperativas financieras mantienen un ritmo constante en el crecimiento de su cartera.
Mientras en junio del 2007 la cartera de consumo del sistema financiero tradicional crecía un 44 por ciento anual, este año lo hace 21,9 por ciento. Por su parte, la cartera de las cooperativas lleva varios años creciendo alrededor del 14 por ciento y este año
no fue la excepción.
Clemencia Dupont, presidente ejecutiva de la Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop), explica que pese a que estas entidades se rigen por las tasas de interés del mercado, la demanda por sus créditos no se afecta porque los clientes son los mismos y mantienen las mismas necesidades.
"La ventaja de las cooperativas es que prestan para muchos propósitos y son de más fácil acceso que los bancos, pues conocen a sus clientes. En muchas empresas el interesado hace la solicitud por la mañana y en la tarde ya le aprueban", dice Dupont
Sostiene y afirma que son pocos los asalariados que alguna vez en su vida laboral no han acudido a una cooperativa o a un fondo de empleados. Dupont calcula que en el país hay unos 1.600 fondos de empleados, pero en cifras, las cooperativas manejan montos más altos.
Según Confecoop, el crédito promedio de consumo de las cooperativas es de 4 millones de pesos. Estas entidades alcanzaron a junio 1,8 millones de asociados, con un ahorro promedio de 1'870.000 pesos.
Pequeñas en vivienda y microcrédito
Pese a su vocación social y su carácter solidario, las cooperativas tienen una baja presencia en los créditos para vivienda y en los destinados a los microempresarios.
De los 6,26 billones de pesos que tienen prestados, tan solo el 11,18 por ciento se destinó a eso propósitos.
Para compra de vivienda tienen vigentes 22.760 créditos (en promedio de 22,5 millones de pesos) y de microcrédito 65.358 préstamos, con un valor promedio de 2,84 millones.
Estas cifras son bajas si se comparan con los 1,2 millones de créditos que han desembolsado para consumo.