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Pero más allá del incidente de la incautación de dólares en Miami, el fenómeno más inquietante es que el negocio de las casas de cambio sigue siendo muy restringido.
Ahora se busca ampliarles sus operaciones para que puedan sobrevivir. (Ver recuadro) De acuerdo con Asocambiaria, el gremio que reúne a las casas de cambio, de las 12 entidades de ese tipo que funcionaban en el año 2000, dos se convirtieron en compañías de financiamiento comercial (Cambiamos S.A. y Cambios Country) y tres se liquidaron: Cambios y Capitales, Girar y Mercurio.
"La siete que quedan atraviesan por una situación muy delicada", dice el Alfonso Garzón, presidente de Asocambiaria.
Señala que la grave situación del sector obedece a fenómenos como la regulación estatal y la competencia de otros intermediarios, liderados por los bancos, la cual califica como 'desleal'.
"Las grandes entidades financieras se dedicaron a quitarnos información comercial y clientes, y luego nos cerraron las cuentas. Nos 'raponearon' el negocio", dice Garzón.
Agrega que para completar el panorama, en materia de regulación, se impusieron normas demasiado exigentes para operar un negocio que es pequeño en comparación al que tienen las entidades financieras regulares. "El Estado colombiano creó un modelo de portaaviones y luego nos dijo que solo podíamos hacer pesca artesanal", dice Garzón.
Con ello quiere explicar el hecho de que a las casas de cambio se les exigió grandes montos de patrimonio para operar bajo una esquema de regulación muy exigente, pero solo se les permitió hacer su negocios de intermediación cambiaria.
El consultor financiero Mauricio Cabrera dice que la razón principal para el mal momento del negocio de las casas de cambio es la revaluación, porque el diferencial entre los precios de compra y venta de dólares se redujo de manera sustancial.
Razón no le falta si se tiene en cuenta, por ejemplo, que una casa puede comprar dólares hoy a 1.800 pesos pero en cualquier momento podría caer a 1.700. Y nadie vende a pérdida. Por eso no es raro que al ir a comprar dólares, lo clientes de las casas de cambio se encuentren con la respuesta de que sencillamente 'no hay'.
Y es que el negocio de las divisas en efectivo también se cayó después del caso de incautación de divisas en Miami. De hacer operaciones por unos 2.500 millones de dólares en 2005 y 2006 se pasó a unos 30 millones a mediados del 2007. Y todo indica que hoy esa cifra no ha crecido.
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