De acuerdo con la investigación, a medida que ese tipo de gestión recibe un escrutinio cada vez mayor en las salas de juntas de las entidades, es necesario realizar inversiones adicionales y atención a nivel de gerencia.
Es así como, mientras los ejecutivos de las entidades financieras califican sus procesos de manejo de riesgos como extremadamente o muy eficaces en las áreas de mercado, crédito y liquidez (con notas de entre 70 y 80 por ciento), también reconocen que aún no han diseñado procesos eficaces para manejar riesgos menos tradicionales.
De hecho, el estudio señala que solo un 43 por ciento de los ejecutivos considera que sus instituciones son muy eficaces en el manejo de riesgos relacionados con temas operativos y de proveedores y el 35 por ciento con el riesgo geopolítico.
Este fenómeno sucede en la medida en que cada vez más instituciones aumentan su enfoque de gestión de riesgos, dándole más responsabilidades a la cima de la organización como la junta directiva.
Según el estudio, el 70 por ciento de las juntas tienen esa responsabilidad, cuando en el 2004 era 59 por ciento y en el 2002, el 57 por ciento.
Además, el número de entidades con un jefe de gestión de riesgo es de un 84 por ciento, luego de que en el 2004 era el 81 por ciento. Un 8 por ciento de los encuestados dijo que planeaban crear ese cargo.
"Aunque el progreso en el área de gestión de riesgos ha sido real, se necesita hacer mucho más para lograr verdaderamente un enfoque completo que identifique, evalúe, y gestione activamente todo el rango de riesgos que enfrentan las instituciones financieras", dice Edward Hida, socio líder de la industria de servicios financieros de Deloitte & Touche.