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Crecimiento de desembolsos a usuarios se frenó y cartera vencida aumentó por encarecimiento de crédito

Hoy los bancos son más cuidadosos y exigentes con sus clientes a la hora de aprobar créditos, pues saben que la desaceleración de la economía les está afectando su capacidad de pago.

Los aumentos de tasas de interés aplicados por el Banco de la República para contener la inflación explican el hecho de que el costo del crédito a los usuarios vaya en aumento, lo cual se está sintiendo con mayor fuerza en las compras y avances con tarjetas de crédito.

Hace un año, los bancos cobraban tasas de interés por ese tipo de préstamos cercanas al 20 por ciento efectivo anual y ahora ese costo se acerca al 32 por ciento.

En otras palabras, el endeudamiento con tarjetas se encareció 60 por ciento en los últimos 14 meses.

Comportamiento similar evidencia el microcrédito, es decir, los préstamos dirigidos a micros y pequeños empresarios.

En este caso, las tasas de interés también pasaron de un 20 por ciento en marzo del 2007 a un 33 por ciento hoy.

Las alzas de tasas para esa clase de préstamos pudieron haber sido mayores, a no ser porque el nivel de usura de los microcréditos (33,93 por ciento) se ha mantenido invariable desde abril del 2007 y posiblemente seguirá así hasta septiembre próximo.

Esa 'parálisis' de tasas para los micropréstamos hizo que los desembolsos de ese tipo de operaciones se frenaran en los últimos meses, pues para las entidades financieras no resulta buen negocio otorgar créditos pequeños a tasas que consideran muy bajas para financiar a sus clientes.

En lo corrillos financieros se habla de que el nivel de riesgo y los costos operativos del microcrédito son muy altos como para prestar tan 'barato'.

Sin el tope actual de 33,93 por ciento efectivo anual, no sería extraño encontrar hoy tasas para microcrédito cercanas al 50 por ciento anual, dicen operadores bancarios.

Para los próximos meses se esperan nuevos incrementos en las tasas de usura por parte de la Superintendencia Financiera y, obviamente, los nuevos niveles incluirán el efecto del aumento de intereses que ha aplicado el Banco de la República desde abril del 2006 para contener la inflación.

'Consumo' cuidado

El segmento de crédito más afectado con la política monetaria del banco central ha sido el de consumo.

A los 12 puntos que en promedio han subido las tasas para tarjetas de crédito debe sumarse el costo que representan la cuotas de manejo que cobran las entidades financieras a sus clientes, las cuales han subido de manera sustancial en algunos casos en el último año.

En marzo del 2007, por ejemplo, Bancolombia cobraba una tasa de manejo para la tarjeta Visa Clásica de 34.100 pesos y en abril pasado ya estaba en 36.000 pesos trimestrales, con un aumento de 5,5 por ciento.

Otras entidades han ido mucho más allá, con aumentos de los costos de sus productos del doble de la inflación.

Citibank, por ejemplo, registra un aumento del 12 por ciento, pues para la misma tarjeta Visa Clásica pasó de cobrar una cuota de manejo de 39.000 pesos trimestrales en marzo del 2007 a 44.000 pesos en abril del 2008, según reportes que esas entidades envían a la Superintendencia Financiera.

Con el aumento de tasas de interés se ha presentado una desaceleración importante en los desembolsos de créditos de consumo por parte de la banca y luego de crecer al 50 por ciento nominal a finales del 2006 se bajó a un 25 por ciento en las últimas semanas.

Aún así, para el Banco de la República el crecimiento del crédito de consumo resulta bastante elevado si se compara con el aumento del PIB que es cercano al 7 por ciento anual.

Con la alta disponibilidad de crédito de consumo y el aumento de las tasas de interés también ha crecido la morosidad de los deudores.

Hasta abril pasado, la cartera vencida que más rápido crecía era precisamente la de consumo (77 por ciento), seguida de la comercial con 61 por ciento.

Por eso, el superintendente financiero, César Prado, ha llamado la atención a los establecimientos de crédito para que tengan más cuidado en la asignación de nuevos préstamos para evitar que la morosidad de sus clientes siga en aumento.

Hipotecaria y comercial

Las tasas de interés también han crecido de manera importante para los créditos hipotecarios y comerciales. Estos últimos son los que los bancos otorgan especialmente a las empresas.

En el caso hipotecario, las tasas de interés han pasado de niveles del 14 por ciento a mediados del 2006 a un 17 por ciento de hoy.

Las tasas bajas de hace dos años se dieron cuando las entidades financieras se lanzaron a una fuerte campaña con planes especiales de crédito hipotecario para los colombianos.

Para los créditos de vivienda, el aumento de tasas no ha sido mayor debido al tope que impone el Banco de la República para esa clase de financiación.

La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) ha señalado que pese al aumento de las tasas de interés, los costos del crédito siguen siendo manejables para los usuarios.

"A comienzos del 2008 Camacol presagió que las decisiones del Emisor seguirían transmitiéndose en la disponibilidad de fondos y en las tasas de interés y -en consecuencia- marcaría la desaceleración en el ritmo de expansión. Aun así, los estudios de la entidad identificaron la situación como saludable y consecuente con el proceso de aterrizaje suave del que se ha hablado recientemente, no solo en el sector constructor sino en la economía general del país", dice un informe del gremio constructor.

En el caso del crédito comercial dirigido a empresas, las tasas de interés han subido de niveles del 13 por ciento a comienzos del 2007 a cerca del 18 por ciento hoy, mostrando incluso alguna estabilidad en los últimos meses.

Para los próximos meses se esperan nuevos aumentos debido a que las alzas de tasas del Banco de la República todavía no han terminado de impactar a los consumidores financieros.

Por el lado de los desembolsos, las restricciones de los bancos podrían aumentar si el Emisor toma medidas como el aumento de encajes que en últimas significan menos capacidad del sistema financiero de otorgar crédito a sus clientes.

La calidad se deteriora

Aunque el sistema financiero mantiene niveles de cobertura importantes para su cartera de créditos, ya hay luces de alerta que buscan prevenir un mayor deterioro de la calidad de los préstamos.

Hasta abril pasado, la cartera vencida total -es decir, sumado consumo, hipotecaria, comercial y microcrédito- alcanzaba 5,2 billones de pesos.

Según la Superintendencia Financiera, de esa suma 2,7 billones de pesos correspondía a créditos de consumo y 2 billones a los comerciales. Les seguían el segmento hipotecario con 372.848 millones de pesos y el microcrédito con 163.706 millones.

Lo que más llama la atención es que la cartera vencida de consumo creció 77,4 por ciento anual, la comercial 61,2 por ciento y la de microcrédito 52 por ciento.

Por el lado de la cartera vencida hipotecaria, el aumento fue apenas del 15 por ciento.

FERNANDO GONZÁLEZ P. REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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