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Con 23 años, Camilo Botía, premio Portafolio al mejor estudiante, tiene un currículo envidiable para cualquier profesional.
El currículo de Camilo Botía Chaparro no parece el de un joven promedio de 23 años. Este ingeniero industrial y matemático suma el grado Magna Cum Laude en ingeniería industrial por haber alcanzado un promedio acumulado dentro del 1 por ciento más alto de los graduandos de la Facultad de Ingeniería durante los últimos cinco años en la Universidad de los Andes, en el 2009. Además, logró la beca del Departamento de Ingeniería Industrial para cursar este año la maestría en ingeniería, también en los Andes. A la lista hay que agregarles la beca Ramón de Zubiría, en dos ocasiones, por mejor promedio ponderado total de la facultad en los años 2006 y 2008 (4,78 / 5.0 y 4,78/5.0) y la beca Excelencia Semestral en tres ocasiones por obtener el mejor promedio ponderado semestral de la Facultad (4.96/5.0, 4.83/5.0 y 5.0/5.0) en la Universidad de los Andes, durante los años 2004, 2005 y 2007, respectivamente. La lista de reconocimientos se complementa con la beca Henri Yerly por excelencia académica, también de los Andes en el 2005. ¿Cómo llegó Botía al premio PORTAFOLIO? El joven bogotano, graduado en el 2002 del colegio San Bartolomé La Merced, recuerda que había escuchado de los premios en años anteriores pero no se le había ocurrido postularse. "La iniciativa fue de Marco Ruiz, director de reservas internacionales del Banco de la República (donde trabaja) y de varios profesores de Los Andes, entre ellos René Meziat, director del Departamento de Matemáticas; María Elsa Correal, profesora asociada, y Roberto Zarama, director del Departamento de Ingeniería Industrial". A pesar de su evidente capacidad intelectual y de la que aparentemente podría identificarse como una vida sólo para los libros y el conocimiento, este estudiante premiado se considera una persona común y corriente. "Me gusta salir con mi novia, hacer deporte, viajar, leer e ir a cine. Todas estas actividades son importantes en mi vida. Simplemente creo que la clave para poder hacer un poco de todo es la organización. Lo que yo hago es establecer prioridades, es decir, destinar el tiempo necesario para estudiar, pero eso sí, lo aprovecho muy bien", asegura. Botía, quien actualmente está aplicando a estudios de doctorado para iniciar en septiembre del 2010, ve en la vida académica su mayor pasión. "Me gustaría aprovechar la época del doctorado para viajar y conocer otros países", anota este ingeniero industrial y matemático, que desea trabajar en la academia como investigador.
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