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Las estadísticas son también mejores ahora que hace tres meses para India y Brasil, aunque eso no evitará que sufra un descenso del 0,8% en 2009 antes de avanzar un sólido 4% en 2010.
También bajará este año, pero de forma mucho más pronunciada (-6,8 por ciento) la actividad en Rusia, que gracias a las materias primas debería experimentar un alza de su PIB del 3,7 por ciento en 2010.
El panorama queda algo ensombrecido por la decepción con
Europa, donde el desplome del PIB en el 2009 llegará al 4,8 por ciento, seguido de un estancamiento en 2010.
La Ocde atribuyó la mayor reacción de Estados Unidos comparada con Europa a varios factores, en particular a que en el Viejo Continente la capitalización del sistema bancario ha sido más gradual. "Washington puso en pie un plan anticrisis muy importante, los europeos diseñaron un mosaico de programas en los que la estimulación ha sido mucho más modesta".
Sobre este último punto, Ángel Gurría, secretario general de lo que se conoce como el Club de los países desarrollados insistió en el mensaje de que dichos estímulos fiscales no deben retirarse hasta que llegue la recuperación económica, pero también en que para luego hay que establecer ya un dispositivo creíble de absorción del déficit acumulado y de disminución de la deuda.
Según la Ocde, la salida del agujero de la crisis no impedirá que el desempleo en sus 30 países miembros siga aumentando y se llegue a una tasa del 9,9 por ciento de la población activa a finales de 2010, lo que se traducirá en 57 millones de personas desocupadas, 25 millones más que cuando empezaron las turbulencias financieras en 2007.
España, con casi 4,5 millones de personas sin empleo cuando termine el año próximo, será el más afectado en términos relativos por la corriente de destrucción de puestos de trabajo, ya que su tasa de desempleo alcanzará el 19,8 por ciento.
Gurría consideró que dada la debilidad del restablecimiento económico, los bancos centrales deberían mantener una política monetaria expansionista hasta el año que viene, es decir, que no tendrían que subir los tipos de interés.
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