Ecopetrol dice que se están invirtiendo 1.200 millones de dólares para actualizar oleoductos y sistemas de recibo de crudo.
En el reciente congreso internacional de petróleo que se realizó en Cartagena, un grupo de representantes de pequeñas y medianas empresas petroleras no fueron precisamente a escuchar las conferencias sobre la globalización energética, el cambio climático o las disertaciones de los candidatos a la Presidencia de la República.
Por el contrario, los gerentes o CEO's de muchas de ellas se pegaron el viaje desde Houston y Canadá con una misión: hacer negocios y encontrar aliados para sacar el petróleo que corre el riesgo de quedarse atorado en puntos tan distantes de la geografía colombiana como Putumayo, Casanare o el Meta.
En general, se trata de producciones pequeñas de 1.000 barriles diarios/promedio que, si bien están contribuyendo a mejorar el balance energético del país, tienen dificultades para su comercialización porque no hay la infraestructura para recibir ese crudo, y la que existe, está prácticamente copada.
"Es increíble que ahora que hemos encontrado el petróleo y que los precios están en un buen nivel, no tengamos por dónde sacarlo", explicó el representante de una de esas firmas basada en Houston, quien pidió mantener su nombre en reserva.
El problema radica en que sacar ese petróleo por carretera -si es que éstas existen- está resultando demasiado oneroso, además de los riesgos ambientales y de seguridad física que ello implica.
Desde el punto de vista económico también es un lío, pues puede representar un costo de hasta 14 dólares por barril, mientras que hacerlo por un oleoducto cuesta la mitad, lo cual tiene un impacto en las ganancias de las empresas.
Y ahora que el precio del crudo está a 70 dólares aún sigue siendo viable contratar los servicios de los carrotanques, pero otra cosa muy distinta será hacerlo cuando descienda a menos de 40 dólares, explicó el empresario.
'Somos otro país'
Colombia ya cuenta con un centenar de petroleras operando a todo vapor en territorio nacional que han elevado la producción a unos 650.000 barriles por día, los mismos niveles de hace 6 años, pero con la expectativa de seguir aumentándola.
Lo que sucede, según los expertos, es que el país petrolero del 2009 es muy diferente al de la década de los 90 cuando la producción de crudo alcanzó niveles récord de 880.000 barriles diarios, la cual prácticamente provenía de dos campos: Cusiana (Casanare) y Caño Limón (Arauca).
Hoy esos 651.000 barriles que se están produciendo se extraen de Caño Limón y Cusiana (que vienen en descenso), pero también están distribuidos en otros campos más modestos que no tienen acceso a la infraestructura bien porque la misma está muy alejada, o bien porque está copada con la producción de grandes empresas como Ecopetrol, que viene incrementando vertiginosamente.
De hecho, la petrolera nacional pasó de transportar 516.600 barriles diarios de crudo en el 2007 a 542.300 barriles en el 2008, mientras que el volumen de transporte de productos refinados se elevó de 193.800 barriles en el 2007 a 209.500 barriles por día en 2008.
El presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Alejandro Martínez, confirmó las preocupaciones. "Hay restricciones de transporte y por eso es recomendable que se haga un estudio de oferta y de demanda para darles una señal a los inversionistas para atender la nueva demanda", señaló el directivo.
Martínez admite que aún hay holgura en los oleoductos troncales, como en el caso de Ocensa (que fue hecho con capacidad para transportar 600.00 barriles por día) o Caño Limón Coveñas (225.000 barriles diarios), pero que evidentemente existen limitaciones en los afluentes o estaciones de recibo, lo cual se convierte en un cuello de botella para la industria porque el petróleo corre el riesgo de quedarse atrapado.
Los expertos sostienen que se requieren de reglas de juego claras para el manejo y regulación de la infraestructura de transporte, porque cada vez es más evidente la posición de dominio de Ecopetrol, la cual no es mala per se, pero sí podría generar conflictos.
La petrolera dio un nuevo paso en este sentido, al quedar como socio mayoritario de Ocensa, el más grande oleoducto del país, y al cerrar la compra de Hocol (que también incluye una red de transporte de hidrocarburos), lo cual le permite tener la sartén por el mango a la hora de fijar las condiciones de compra y transporte del crudo de las petroleras de menor tamaño.
'Petroleras privadas deben tomar la iniciativa'
El director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Armando Zamora, admite que hay rezago en la infra- estructura petrolera, pero argumenta que debe ser el sector privado el que debe tomar la iniciativa para desarrollar los proyectos.