Bajar tasas y ¿emitir dinero? (Opinión)

Marzo 23 de 2009 -

Dependiendo del público, hablar de emisión es como nombrar el diablo. Pero dos días antes de que en Colombia el Banco de la República bajara otra vez sus intereses, unos colegas suyos decidían crear 300.000 dólares comprando bonos del Gobierno.

Pasó en Estados Unidos, en cuyos claustros tanto latinoamericano aprende el temor a 'emitir'. La banca central ya bajó tanto sus tasas, que se pegaron a cero y en términos reales son negativas. Ya no hay nada que hacer con esta herramienta, pero el auditorio exige acción ante la recesión, y fue como se recurrió a la compra de bonos, recibida como todo un acontecimiento (al menos por los medios).

Pero, a la distancia, el codirector del Banrepública, Carlos Gustavo Cano, no suena impresionado: "300.000 millones de dólares no lucen como una participación formidable para tener un efecto significativo", mientras pone ese número junto a los 15 billones de dólares del PIB de E.U. Además de lo que dice Cano, la operación está dentro del manual de conducción de los bancos centrales: comprar o vender bonos y divisas; subir o bajar intereses y encajes. En fin, emitir o recoger plata. Por algo les llaman 'emisor'.

Pero más allá de los temidos canastados de billetes, el efecto terapéutico de la medida de la FED consiste en que al comprar más bonos de largo plazo, de 20 o 30 años, se presiona para que bajen las tasas de largo plazo, esperando estimular el mercado de vivienda, cuyas tasas no se daban por enteradas de los cambios de tasas del banco central. La recesión de E.U. y la crisis internacional se prolongan y, entre tanto, sobre el suelo de Colombia avanza su sombra. Hay quienes reciben escépticos las medidas que el Gobierno ha presentado como el menú anticíclico y reclaman decisiones extraordinarias. Bajar el IVA, decía el ex ministro Juan Camilo Restrepo en un informe publicado por EL TIEMPO. Y el profesor de la Universidad Javeriana, Álvaro Montenegro, sugería emitir dinero, mientras la FED tomaba una medida en ese sentido. "La premisa -dice Montenegro- es que, en recesión, el sector privado no ayuda porque tiene sus propios problemas. Así que el gobierno está solo. Y sin fuentes de financiación".

Incluso menciona la posibilidad de que sea mediante un préstamo directo del Emisor al Gobierno, que solo se puede por aprobación unánime de los codirectores, "lo cual ahora es mucho más fácil tras los recientes nombramientos. Además, cabe la posibilidad de que el gobierno aún pueda nombrar un tercer miembro en la Junta ya que reemplazar al que renunció no debería quitarle el derecho de nombrar dos cada cuatro años".

Sin llegar al límite de un crédito directo, ¿en Colombia se antojarían de pedirle al banco seguir el ejemplo de la FED si es que se pasa de una desaceleración a una recesión? Por lo pronto, en la junta del Banrepública no se ha planteado esa posibilidad, pues se percibe que hay liquidez suficiente para el sistema bancario e incluso, en la reunión del 24 de octubre se redujeron los encajes para dejar liquidez disponible. "En Colombia, la recesión está entrando por la puerta del sector real", comenta Cano. Más adelante habría que ver cómo le va al sector financiero, pues al fin y al cabo -dice Cano- este es acreedor del sector real.

MAURICIO GALINDO
EDITOR DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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