Después de la mano de obra, con peso promedio de 22% en costos de construcción de vivienda, y del cemento y el concreto (14%), están instalaciones eléctricas e hidráulicas (10%) y acero (10%).
Estos se comportan con una cotización a la baja, tendencia que difiere de lo que sucedía en el primer semestre del 2008.
No obstante, esta rebaja fue contrarrestada en el mercado nacional por una aguda depreciación del peso en el último trimestre del año pasado.
"Lo anterior hizo que no se alcanzara a percibir en forma directa la caída en los valores internacionales", asegura una vocera de la empresa Ferrasa.
"Esperamos un 2009 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción cercano al 5 por ciento, con un impulso importante en proyectos de ingeniería civil e infraestructura, pues el Gobierno tiene un compromiso con la inversión en obras civiles y, por lo tanto, con el acero", concluye.
La tonelada de acero corrugado está hoy en un rango cercano a los 500 dólares.
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