Una clasificación hecha por la revista The Business Sheet en noviembre pasado ubicaba en el primer lugar de perdedores al inversionista indio Anil Ambani, con una reducción de su patrimonio de 32.500 millones de dólares.
Le siguió su compatriota y magnate de la industria acerera Laksmi Mittal, con una pérdida de 30.500 millones de dólares.
El tercer lugar de menos ricos fue para el rey de los casinos, Sheldon Adelson, que perdió 30.000 millones de dólares, mientras que otro empresario indio, Mukesh Ambani, ocupó el cuarto puesto con una pérdida de 28.000 millones. Warren Buffet se suma a la lista en el quinto lugar, pues perdió 13.600 millones de dólares, pese a su política de pescar en río revuelto.
Otros multimillonarios afectados son Kirk Kerkorian (13.000 millones de dólares) y Bill Gates (3.500 millones).
Varios latinoamericanos forman parte de las estadísticas, entre ellos el mexicano Carlos Slim, cuya riqueza se ha visto afectada en más de 30 por ciento, según analistas internacionales.
Los millonarios colombianos tampoco se escapan. Luis Carlos Sarmiento Angulo, por ejemplo, también se ha afectado. Solo una de sus empresas (el Grupo Aval) se desvalorizó 25 por ciento en el 2008 en la Bolsa de Valores de Colombia.
Bancos de su grupo, como el Bogotá, Occidente y Popular se desvalorizaron 30,8; 25,8 y 12,5 por ciento, respectivamente.
Julio Mario Santo Domingo no se queda atrás. La acción de la cervecería SAB Miller bajó el año pasado 17 por ciento. Santo Domingo tiene el 15 por ciento de SAB Miller.
Así, la incertidumbre es el factor común entre los multimillonarios, como los de Estados Unidos, pasando por ciudadanos de clase media de ese país, que perdieron sus viviendas o soportaron grandes desvalorizaciones, hasta los pensionados colombianos, que sufrieron pérdidas en sus ahorros, son muchos los afectados por el menor valor que hoy tienen sus activos.
Lo peor es que la expectativa crece, al punto de que muchos analistas se atreven a presagiar que la situación podría empeorar si no se encuentran los correctivos necesarios para frenar la recesión.
Según un estudio de la firma consultora Spectrem Group revelado en días pasados en E.U., solo los millonarios de ese país han perdido 30 por ciento de su riqueza durante la crisis, lo que los tiene muy temerosos por la manera como mantendrán su estilo de vida en el futuro.
El bolsillo de los colombianos
Mientras tanto, en Colombia está el otro extremo de los pensionados y los trabajadores vinculados a los fondos de pensiones obligatorias.Cifras de la Superintendencia Financiera indican que entre enero y noviembre del 2008, los afiliados a esos fondos perdieron más de 60.000 millones de pesos de sus recursos.
¿La razón? Las entidades administradoras invierten la mayor parte de los aportes de sus afiliados en títulos de deuda interna de la nación (TES) y con la crisis global esos papeles sufrieron grandes desvalorizaciones en sus precios durante buena parte del año pasado.
El argumento de las AFP es que los ahorros de los afiliados son de largo plazo, por lo que en algún momento las pérdidas se recuperarán.
Lo cierto es que esa recuperación vendrá desde niveles negativos y el daño por la crisis ya estará hecho.
Muestra de esa realidad es que los precios de los bienes en Colombia medidos en dólares también cayeron en el 2008.
Así, un millón de pesos, que al cierre del 2007 equivalía a 496,3 dólares, un año después representaba apenas 445,7 dólares. Esa pérdida se dio por el alza del precio del dólar que se presentó tras la crisis financiera internacional.
Eso sí, quien invirtió en dólares sí tuvo una ganancia de 11,35 por ciento, es decir, la devaluación del peso registrada en el año.
Pero la manera más directa de medir la menor riqueza en el mundo es con el desplome de las acciones en las principales bolsas de valores.
Esas caídas representan el menor valor que hoy tienen las mayores empresas del mundo en todos los sectores: financiero, automotor, farmacéutico y de alimentos, entre otros.
Compañías del tamaño y prestigio de General Motors y Citibank, para citar solo un par, debieron solicitar ayudas urgentes al gobierno estadounidense para afrontar las dificultades que las agobian. En medio de todo, las acciones de esas empresas se desplomaron de manera sustancial en las bolsas de valores.
Como reflejo de las desvalorizaciones, en el 2008 el Dow Jones (principal índice accionario de la Bolsa de Nueva York) cayó 34 por ciento, mientras que en Europa el Ftse-100 de la Bolsa de Londres perdió 32 por ciento y el Ibex-35 de España y el DAX-30 de Francfort cayeron 40 por ciento en cada caso. Y Colombia tampoco se ha podido escapar del remezón.
Importantes empresas de Colombia valen menos
Los accionistas de las principales compañías nacionales que transan sus acciones en el mercado bursátil también vieron cómo sus inversiones valían cada día menos.
De hecho, el Índice General de la Bolsa de Colombia (Igbc) perdió el año pasado 29,3 por ciento, la caída más profunda desde que ese indicador comenzó a operar en el 2001.
La capitalización bursátil, es decir, el valor por acciones de las empresas que cotizan en la BVC, cerró el 2008 en 197 billones de pesos, frente a 206 billones del 2007, es decir, perdieron el año pasado nueve billones de pesos de su valor.
En el grupo de acciones con mayor negociación en la BVC la que más se desvalorizó en el 2008 fue Enka (65,86 por ciento), seguida de Tablemac (63,59 por ciento) y Valorem (54,24 por ciento).
Ecopetrol, que es la acción más representativa del mercado y a la que más de 400.000 colombianos le siguen la pista por ser socios de la petrolera, bajó 0,74 por ciento.
En el 2007, el título de la compañía cerró en 2.020 pesos y en el 2008, en 2.005 pesos. De todas maneras, cabe recordar que la acción de Ecopetrol llegó a su punto máximo en abril del año pasado cuando superó los 2.800 pesos.
El ex ministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo dice que la pérdida de riqueza por la crisis ha sido evidente en los últimos meses, especialmente si se tiene en cuenta el valor de las compañías.
"Si uno mide la pérdida en función de la capitalización accionaría hay un efecto negativo inmenso, pero la manera como más se afecta Colombia es por el lado de las mayores dificultades de financiación en moneda extranjera, pues los créditos han mermado".
En su opinión, las cosas podrían ser peores si la economía de E.U. se sigue afectando.
"El mayor interrogante es qué le va a pasar a la economía de Estados Unidos este año. Si se reciente tanto como parece, obviamente la demanda de nuestros productos de exportación se va a mermar y ahora que no tenemos TLC es un factor adicional grave", concluye Restrepo.
FERNANDO GONZÁLEZ PACHECO
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS