El manual busca brindar orientación sobre los derechos de los inversionistas, los deberes de los intermediarios y dar a entender que existen varios tipos de riesgo a los que está expuesto el dinero.
Las acciones de Ecopetrol permitieron que durante el 2008 muchos 'primíparos' de los mercados financieros -más de 400.000 personas- por primera vez le siguieran la pista, día a día, a lo que pasaba en algo que hasta ahora se veía como un mundo aparte, para especialistas: los mercados financieros.
Quizás entre los recién llegados había quienes no comprendían cómo sus acciones se acercaron a 3.000 pesos en marzo pasado, pero terminaron el año en 2.005 pesos, por debajo de los 2.020 pesos en que comenzaron el 2008.
La respuesta está en una palabra: riesgo. Lo que cada persona asume cuando decide a dónde llevar sus ahorros. Pero esa persona tiene derecho a que su decisión, sea la que sea, parta de buena información, para que cuando asuma los riesgos lo haga de manera conciente y responsable.
El ex presidente del AMV, Mauricio Rosillo, señala que "hay que tener herramientas para tomar decisiones, porque un inversionista informado es un inversionista responsable".
Mejor información, por ejemplo, habría evitado que muchos inversionistas, tanto en Nueva York y Tokio, como en Bogotá o Lima, tomaran decisiones apresuradas de vender muy baratas sus inversiones en medio del pánico en octubre, y ahora algunos de esos títulos han tenido importantes recuperaciones.
Las amenazas
Precisamente, el desconocimiento del nivel de riesgo que se está dispuesto a asumir, al participar en el mercado, es un problema frecuente. Por eso, el ABC preparado por el Autorregulador, hace una distinción de los diferentes tipos de riesgo.
* Cuando hay cambios en las condiciones de la economía, sea para bien o para mal, se ven reflejados en el valor de los activos del mercado. Una clara muestra es lo que ocurrió en el segundo semestre del 2008, pues por cuenta de la crisis financiera, las acciones y otro tipo de inversiones cayeron a precios mínimos. Esto se conoce como el riesgo de mercado, que es un elemento presente en el día a día.
* En el mercado de valores no siempre es fácil deshacerse de los activos para conseguir recursos, pues puede darse la situación de que al inversionista le resulte difícil vender un título, ya que no siempre hay personas dispuestas a comprarlo y si lo hacen, sería a un precio menor al real. Esto se conoce como el riesgo de liquidez.
* La compra de un bono de deuda que emite el gobierno o una entidad privada, implica además de un rendimiento cuando se cumpla el plazo, un compromiso de pagar periódicamente unos intereses. Aunque no es muy frecuente, puede darse el caso de que la compañía no pueda hacer los pagos, y a esto se le llama riesgo de crédito.
* Hay otro tipo de riesgos, que no hay que desconocer, aunque se presentan en raras ocasiones. Por un lado, están los legales, es decir cuando hay dificultades en la interpretación de las normas que puedan afectar las condiciones iniciales de la inversión. De otra parte, hay posibilidades de que por fallas operativas, se puedan perder los recursos.
Información clara, el derecho principal
Desde el momento en que una persona establece contacto con un intermediario para invertir en el mercado de valores, adquiere el derecho de contar con información clara. Esto hace referencia a:
* Una vez que se defina el nivel de riesgo que puede asumir, el cliente debe ser informado de las alternativas de inversión que se ajusten a su perfil.
* Al decidir en qué producto se colocarán los recursos, el inversionista debe tener totalmente claro todos los costos que implica el proceso, como márgenes, tarifas y otros.
* Debe recibir todos los documentos de soporte y recibir toda la explicación sobre las normas que aplican para la inversión.
* El cliente debe conocer qué tipo de instrucciones puede dar al intermediario para hacer operaciones con los recursos y una vez esto esté claro, la entidad tiene que ejecutar todas las órdenes que haya hecho el inversionista. Esto implica que por cuenta propia, el intermediario no puede usar el dinero del inversionista sin autorización.
* Las entidades están en la obligación de resolver todas las dudas que tengan los clientes y por eso, los inversionistas deben sentirse libres de preguntar sobre cualquier asunto que les genere inquietudes.
* No hay que olvidar leer hasta la última letra del contrato, porque una vez firmado, no hay marcha atrás y hay que cumplir con todo lo que allí está estipulado.
Compromisos con los clientes
La intermediación en el mercado de valores es una de las actividades que cuenta con mayor supervisión. Sin embargo, como aún es un área desconocida para muchos, en algunos casos no hay claridad de que las obligaciones no son solo con el regulador, sino con los clientes. Entre los principales deberes con el inversionista están:
* Deben ser prudentes y actuar diligentemente de acuerdo con las órdenes impartidas por el cliente.
* Deben evitar los conflictos de interés, de tal forma que no se vayan a ver afectados los intereses del inversionista.
* Tienen que preservar los datos personales y toda la información relacionada con sus clientes y sus inversiones.
* Deben asesorar al cliente de acuerdo con su perfil de riesgo y alertar cuando considere que la inversión no es adecuada en ese caso particular.
* Tienen que guardar los recursos del cliente de manera independiente de los propios.
En caso de sentir vulnerados los derechos, puede comunicarse con el defensor del cliente de la entidad o quejarse en la Superintendencia Financiera.
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