El presidente del Consejo Privado de Competitividad (CPC), Hernando José Gómez, sostiene que estos terrenos son un activo de atesoramiento dedicadas a una ganadería de muy baja productividad.
De 10,4 millones de hectáreas aptas para la agricultura, apenas algo más de 4 millones tienen este uso, mientras que para ganadería el potencial es de 10,2 millones, pero esta actividad ocupa un total de 41,7 millones de hectáreas.
Para el presidente del Consejo, el exceso de tierra en ganadería, que juega en contra de la agricultura y la actividad forestal, es uno de los mayores problemas al que se le debe dar solución para posibilitar un salto en el crecimiento del sector.
Una de las propuestas que propone el CPC y que ya ha sido planteada por otros autores,es el cobro del impuesto predial a las tierras improductivas con una tarifa razonable y un avalúo actualizado. Así, según Gómez, los propietarios tendrán que ponerlas a producir o, en caso contrario, deberán venderlas.
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