Eso dijo Javier Santiso, director del Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico de (Ocde). Y agregó: "América Latina no está desacoplada con ninguna región del mundo y en particular con Estados Unidos".
"No hay inmunidad (...) a un choque que venga de Estados Unidos", aseguró Santiso, aunque matizó que hay países latinoamericanos que "han hecho los deberes" o "tienen una mayor capacidad de resistencia".
Señaló que "países como México, Brasil, Chile, incluso Perú, Colombia, Costa Rica, Uruguay (...) han llevado procesos de anclajes económicos muy interesantes a la vez fiscales, comerciales, monetarios" que les pueden proteger del impacto de la crisis global.
"Han tenido o tienen presupuestos en equilibrio o incluso en excedente, han reducido deudas y han tenido una política monetaria buscando reducir la inflación", explicó Santiso.
La inflación "lleva más de una década bajo los dos dígitos en la región", agregó este experto, aunque señaló: "Obviamente hay excepciones, como Venezuela o Argentina".
"Los que han conseguido hacer este esfuerzo de estabilización económica están mejor preparados para absorber choques", dijo, y recordó que "el año pasado, cuando la crisis financiera se estaba desarrollando muy fuertemente, no afectó a los países latinoamericanos (...) ahora sí que alcanza porque está traspasando a la economía real", alertó.
"No hay inmunidad, pero tampoco hay la fragilidad que había hace 10 años", reconoció este experto, director del centro que publicará el martes su informe "Perspectivas Económicas de América Latina-2009".
Este centro especializado presentará en San Salvador los resultados de ese estudio, centrado este año en detectar la búsqueda del vínculo entre política fiscal y el desarrollo en los países de la región latinoamericana.
Según Santiso, la ventaja en este momento de crisis global es que "la batalla del equilibrio y el ordenamiento fiscal ya se dio en América Latina con cierto éxito".
"Se mejoraron también los perfiles de la deuda y por eso resiste más la región al choque financiero que estamos viendo desde el año pasado. Tiene mejores perfiles de endeudamiento y una mejora aquí es sustancial", agregó.
"Pero no minimicemos el impacto que va a haber, y va a ser diferente en función de los países. Hay algunos que están en primera línea de proximidad, por ejemplo México", mencionó Santiso.
Aunque aquí también hay matices, porque "en México tampoco es la situación de hace 10 años. No estamos hablando de lo que ocurrió entonces. México va a sufrir, pero así como están sufriendo muchos países europeos y quizás menos que muchos de éstos", precisó.
Este economista hispano-francés, jefe del Centro de Desarrollo de la Ocde alertó que, en el caso mexicano, "conforme se vaya ralentizando la actividad industrial manufacturera en E.U. el PIB mexicano también se resentirá".
Dijo que "los flujos de remesas se están reduciendo, no sólo para México, sino para toda América Central, los canales bancarios también".
"Países que tienen sistemas bancarios muy internacionalizados se van a encontrar probablemente con sistemas de riesgos que van a operar y que van a limitar quizás el crédito", agregó.
Una excepción es Brasil, "que tiene un sistema bancario muy doméstico y no muy dependiente de flujos de remesas; es una economía muy abierta pero muy diversificada, que no sólo depende de Estados Unidos, sino de Asia, de Europa".
"Incluso se podría pensar que pudiera haber países -si la crisis no se prolonga demasiado tiempo (...)- que tengan capacidad de rebote o de salir relativamente bien parados, y pienso en particular en Brasil, que podría dar sorpresas positivas", finalizó Santiso.
Existe seguridad jurídica en América Latina
Las empresas españolas encuentran seguridad jurídica en América Latina, donde el gobierno español procura combinar el respeto a los países y la defensa de las compañías nacionales, aseguró la secretaria española de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, en una entrevista este lunes con el diario ibérico 'El País'.
"En general, existe seguridad jurídica en América Latina. Tenemos acuerdos de protección de inversiones y libre imposición con la mayoría de los países" y "la mayoría de las empresas españolas están muy contentas allí", declaró antes de viajar a la Cumbre Iberoamericana, del 29 al 31 de octubre en El Salvador.
Jiménez encuentra "lógico que en ocasiones se produzca fricción con algún gobierno". Pero se trata de "casos concretos y coyunturales que tratamos de resolver uno a uno. Debemos buscar el equilibrio entre el respeto a las decisiones soberanas de un país y los intereses de las empresas españolas", resumió.
"A veces, sobre todo si cambia el gobierno, se modifican las reglas preexistentes", pero "si entra dentro del ámbito de su soberanía, tenemos que respetarlo", admitió.
Respecto al anuncio del gobierno argentino sobre la nacionalización del sistema de pensiones de jubilación, fue prudente y declaró que cuando el ejecutivo español sepa "exactamente la dimensión de esa medida y cómo afecta a la empresa española", podrá "opinar con mayor solidez".
La secretaria de Estado recordó que "desde los años 90, la inversión neta de España en la región suma 130.000 millones de euros, más del 10 por ciento del PIB español". "En la mayoría de los países somos el primer inversionista extranjero y actuamos en sectores estratégicos, muy sensibles".
Sobre el impacto de la crisis financiera en América Latina, estimó que "ha aguantado mejor la crisis que otros lugares, pero era evidente que en algún momento podía sufrir el contagio".
"La diferencia es que ahora está mejor preparada. Su crecimiento de los últimos años no se ha basado en la especulación, sino en el precio de las materias primas, que sigue alto", explicó.
Interrogada sobre el protagonismo de la Unión de Naciones de Suramérica (Unasur), foro en el que no está España, estimó que "si ha demostrado ser un instrumento útil, debemos respetarla y animar a los países que la integran".
"Las cumbres iberoamericanas son otra cosa, un foro de concertación política (...) más amplio". "No debemos plantearlo como una competencia por el liderazgo, sino como un ámbito de cooperación", estimó.
Sobre el posible viaje a Cuba del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, consideró "razonable que el presidente se plantee viajar a Cuba, dados los vínculos históricos y el papel de España en la región". "Vamos a ver en qué momento y en qué condiciones", dijo.
En relación con el proceso de reformas en Cuba, dijo que "las palabras claves son respeto y cautela. Pero sería ilusorio esperar que el régimen cubano, que tiene 50 años, cambiase en unos meses...".
Con EFE y AFP