La reunión está siendo convocada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien en los últimos días ha enviado invitaciones a los otros 19 líderes globales en la que les dice que la reunión tiene como propósito central "revisar los adelantos alcanzados en la solución de la crisis financiera, avanzar en la comprensión de sus causas para evitar su repetición y acordar los principios comunes para una reforma de los regímenes reguladores e institucionales del sector financiero mundial".
Sin embargo, mientras llega el día de la cumbre, en los mercados internacionales muchas cosas pueden pasar.
El nerviosismo es tan grande que ya se escuchan propuestas de suspender las operaciones de todas las bolsas de valores del planeta durante una semana como una medida para intentar bajar la marea de nervios que despierta el pánico por todo el globo.
Y aunque los 20 mayores líderes mundiales pueden acordar medidas cuyo objetivo sea el fin de la crisis financiera, la verdad es que una solución total no llegará a corto o mediano plazo.
Por ahora lo que se puede buscar es que los mercados encuentren piso en su caída, la cual están causando daños muy graves a millones de inversionistas en todo el mundo.