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Crisis diferentes en la construcción/Opinión

La crisis económica Norteamericana ya anunciada por el Presidente George W. Bush comenzó de una parte debido a que los compradores de finca raíz en su mayoría no eran los usuarios finales de las unidades adquiridas, sino compradores que invertían en los inmuebles por negocio tomando créditos significativos.

El negocio marchó bien hasta cuando los precios de los inmuebles se volvieron especulativos, así como también de manera simultánea los intereses por esos créditos se incrementaron y el deudor-inversionista no pudo sufragar su crédito hipotecario. Sobrevino el retraso en el pago de las cuotas a las entidades crediticias al punto de que los compradores vieron como perdían sus inmuebles, quedándose la entidad bancaria con estos con las consecuentes perdidas que de continuar así harán que el sistema financiero norteamericano afecte no solo la adquisición de viviendas sino la quiebra de empresas, con sumándose además a la crisis el cada día alto índice de desempleo, el cual llego al 6,1 por ciento en agosto del año en curso. También el nivel de consumo en general y hasta los ahorros de retiro de los norteamericanos están lesionados, unido al alto precio de la gasolina y a la crisis en Wall Street.

Todas esas circunstancias han hecho que el Gobierno "tome al toro por los cuernos" y primero busque salvar a las dos entidades hipotecarias más grandes de los Estados Unidos de Norteamérica: Fannie Mc Y Freddie Mac, que poseen o aseguran cerca de la mitad de las hipotecas de ese país, inyectándoles hasta 200.000 millones de dólares para evitar su quiebra.

En días pasados, el mismo Presidente de E.U. reconoció la crisis y anuncio un plan de choque por 700.000 millones de dólares que debe ser aprobado por el Congreso para salvaguardar la tan lesionada economía del país, aunque recalco que habrá crisis larga y dolorosa.

Bajo estas circunstancias, se tiene que al primero que se le debe colaborar, es a quien posea su vivienda, para habitarla, luego así, generar planes de ayuda a los bancos, pero haciéndose propietario de estos, para que una vez estos se logren recuperar y robustecer nuevamente, el esfuerzo hecho por todos los contribuyentes se vea reflejado en pro del futuro económico norteamericano, que sin lugar a dudas incide a nivel mundial en muchos campos no solo en lo económico, sino en la industria, la tecnología, las comunicaciones, entre otros.

El caso de la construcción en Colombia es diferente, allí habrá una desaceleración en la construcción pero no ocasionada del todo por la crisis Norteamericana sino porque existe un ciclo económico en la construcción que comienza históricamente cada diez anos. En este momento estamos en el fin del boom para la vivienda de estrato seis, especialmente de áreas grandes, pero esto no afectara a la Banca en el País, porque esta vivienda se adquiere sin tener que acudir a crédito de gran monto, esto en el caso de que se adquiera una deuda para adquirir este tipo de vivienda. Además las entidades que financian la compra de vivienda en Colombia se aseguran y prestan con muchas garantías. La inversión en finca raíz genera la seguridad para quien compra, de una segura valorización.

Realmente donde se comienza a ver un incremento interesante de demanda para compra es en la vivienda de estratos bajos, así como en la comercialización de oficinas y locales en Centros Comerciales. El caso de la vivienda popular, debido a que los incentivos y subsidios van a generar siempre demanda, además de la política social gubernamental al respecto.

En el caso de oficinas, también un índice alto de inversión en dichos bienes porque las empresas continuamente están en proceso de expansión, y además debido a que están llegando a Colombia, inversionistas extranjeros, multinacionales, que le apuestan a la estabilidad política y a las claras reglas de juego que ofrece históricamente nuestro país. El caso de los centros comerciales, debido al cambio de hábitos de los residentes de barrios, ciudades intermedias y pequeñas al tener sitios de encuentro y entretenimiento y no solo locales para compra.

Definitivamente debemos invertir en el país.

GUILLERMO RINCON M.
MBA- DBA.

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