EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Menores recaudos y subida del dólar descuadran las cuentas del año entrante, así como el impacto que ejercería la crisis financiera mundial.
Así lo prevén analistas, ex ministros y expertos, quienes han empezado a llamar la atención sobre la desaceleración de la economía, menores recaudos de impuestos, dificultades para adquirir los créditos que permitan financiar gastos por 2.400 millones de dólares, obstáculos para la venta de Isagen y mayor costo de la deuda por culpa del alza del dólar.
Todos, excepto el Ejecutivo, han bajado sus expectativas de crecimiento. Para la mayoría, en el mejor de los casos, la economía crecerá entre 3 y 3,5 por ciento y no 5 por ciento, como lo siguen pronosticando las autoridades económicas.
Ese solo hecho empieza a abrir un hueco en el Presupuesto, que estaría entre 1 y 1,5 billones de pesos. De acuerdo con los cálculos del Ministerio de Hacienda, un punto menos de crecimiento reduce el recaudo tributario en cerca de 650.000 millones de pesos.
"Es evidente que va a haber hueco. Este año creceremos menos y el año entrante aun menos", advierte el consultor Mauricio Cabrera.
Es por eso que desde hace más de 10 días, en cuanto seminario y evento económico ha habido, la sentencia ha sido la misma: el Gobierno tendrá que recortar sus gastos.
Uno de los primeros en advertirlo fue el decano de la Facultad de Economía de Los Andes, Alejandro Gaviria: "El Gobierno va a tener que decir en algún momento que este fue un presupuesto que se hizo en precrisis. Después de aprobado por el Congreso tendrá que recortarlo".
Y eso, según las declaraciones del ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, ya lo empezó a contemplar el Gobierno. "En la medida en que los ingresos no se cumplan tenemos que hacer ajuste en gastos. El compromiso es mantener nuestras metas de balances fiscales y no deteriorarlos", dijo en los primeros días de este mes.
Adicional al menor recaudo, en los pasillos del Congreso y en otros escenarios se habla de los obstáculos 'técnicos' que tendría la venta de Isagén, además del pésimo momento para salir a vender. El Minhacienda espera ingresos para financiar gastos del 2009 por 3 billones de pesos.
Uno de esos obstáculos es un crédito de la generadora con el Citibank por 250 millones de dólares, que cuenta con un seguro parcial de la agencia estadounidense Overseas Private Investment Corporation (Opic), el cual incluye una garantía de la Nación. Esto último obliga a pagar el crédito para que se pueda vender. Si bien para algunos expertos a la Nación le va a resultar muy difícil salir al mercado dos veces por la misma empresa (la primera para buscar plata con que pagar el crédito y la segunda para venderla), para otros, como Ramiro Valencia, ex ministro de Minas y miembro de la Junta Directiva de Isagén, eso no es problema.
Según él, las directivas de Isagén están tratando de llegar a acuerdos con Opic para sustituirlo, o "simplemente, la Nación puede pedirle al comprador que adelante parte de los recursos de la venta para pagarlo (el crédito)".
Esa opinión la comparte el gerente de Isagén, Luis Fernando Rico. "Yo creo que no hay nada que no pueda resolverse. Sería una cuestión de negociación", advirtió. El otro obstáculo serían los accionistas que entraron en el momento de la democratización. Esto, porque ellos no pueden vender su participación antes de dos años.
La hipótesis que algunos se plantean es que, si el Gobierno sale a vender, estos accionistas querrían también aprovechar la oportunidad para hacer lo propio y no podrían, lo cual le generaría problemas legales al Ejecutivo.
Sin embargo, Rico y Valencia señalan que ese veto para los accionistas se levanta en agosto del 2009, por lo que esto tampoco sería un problema.
El dólar costará más el otro año
Hay otros aspectos que le enredarían la vida al Gobierno el año entrante. Cuando se elaboró el presupuesto, la tasa de cambio se estimó en 1.948 pesos por dólar; hoy ronda los 2.300 pesos. "Esto va a implicar un mayor costo de la deuda en dólares", advierte Mauricio Cabrera.
Además, para las cuentas del año entrante el Ejecutivo estimó el barril de petróleo a 80 dólares; hoy bordea los 77. Y aunque nadie sabe cómo van a comportarse esos dos indicadores, crece el pedido para que el Gobierno recorte los gastos del 2009, aún en momentos en que el proyecto de presupuesto, tasado en 140,5 billones de pesos, no ha tenido luz en el Congreso.
"Yo creo que se debería revisar el presupuesto, mirar todo lo que está pasando con el sector externo, ver cómo se proyecta el precio del petróleo, en fin, revisar toda la economía y ver que no se sobredimensionen las cosas para un ciclo económico diferente", puntualizó la presidenta de Asobancaria, María Mercedes Cuéllar.
No va a ser tan fácil encontrar recursos
Para el 2009 el Gobierno tiene programado financiar gastos con créditos externos por aproximadamente 2.400 millones de dólares (alrededor de 5 billones de pesos); de estos, desde un comienzo se planeó que 1.400 millones se conseguirían con la banca multilateral; los otros 1.000 millones de dólares provendrían de la colocación de bonos en el mercado financiero internacional.
Por el cierre de créditos originado en la crisis financiera mundial, los analistas y el propio Gobierno advierten sobre la dificultad para conseguirlos.
El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, dijo recientemente que en el evento de que esos 1.000 millones no se obtengan en el mercado abierto el Gobierno acudiría a los organismos multilarales, y precisamente ya ha empezado a explorar esa posibilidad con entidades como el Banco Mundial, el BID y la CAF.
Inclusive, el presidente Álvaro Uribe indicó hace 10 días en Bucaramanga, en la asamblea anual de Confecámaras, que irían hasta el continentes asiático a buscar los recursos.
Pero los expertos no son muy optimistas, pues hay una gran incertidumbre sobre la magnitud, desarrollo y desenlace de la crisis financiera mundial.
"Nosotros le deseamos la mejor suerte al Ministro en sus gestiones en Washington, esperamos que consiga esa financiación. Pero si no obtiene los montos que requiere, necesariamente va a tener que recortar el presupuesto del año entrante para acomodarlo a lo que pueda conseguir", señaló el director de Fedesarrollo, Roberto Steiner.
Entre tanto, la representante de Colombia ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), la ex viceministra de Hacienda María Inés Agudelo, confía en que que los organismos multilaterales van a estar listos para salir a prestar plata.
"Los bancos multilaterales son muy grandes, y aunque va a haber mucha demanda, Colombia es un gran jugador", comentó Agudelo, quien explicó que si bien es cierto que los créditos se van a poner más caros, de todas maneras son más baratos que los del resto del mercado. A esto se suma el hecho de que países como México y Brasil no van a ir a las multilaterales a buscar plata.
IVONNE VENEGAS MOLANO
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
PUBLICIDAD