La idea es actualizar la extensión mínima de tierra con la cual un usuario de reforma agraria puede vivir dignamente, pagar su crédito y desarrollar proyectos productivos.
La decisión fue adoptada tras encontrar que en muchas zonas del país la UAF se encuentra subestimada, es decir que se adjudica más tierra de la necesaria o, por el contrario, sobreestimada, lo que significa que a los beneficiarios se les adjudica menos terreno del que realmente necesitan para su supervivencia.
La revisión se hará teniendo en cuenta aspectos como los avances tecnológicos y de investigación para la producción aplicable en cada región, el mejoramiento de las condiciones de acceso, el mercado y la productividad.
Según el gerente del Incoder, Rodolfo Campo Soto, en Vichada, por ejemplo, la UAF está calculada en 2.700 hectáreas, pero todo indica que puede ser menor, pues en algunas áreas se han mejorado los accesos.
El área disponible para su entrega como UAF suman 280.000 hectáreas, tierras que fueron adquiridas por el antiguo Incora y que hoy son de propiedad del Incoder.
Estas se entregan, bien a través del Fondo Nacional Agrario o son adquiridas mediante negociación directa del instituto.
El área anotada está representada en 5.705 predios ubicados en su mayoría en los departamentos de Sucre, Cesar, Antioquia, Huila, Córdoba y La Guajira.
Sin embargo, estos predios tienen tres tipos de problemas:fueron comprados por el Incora, pero nunca los registró; en segundo lugar, que el instituto los adjudicó pero el proceso de titulación no se hizo en su totalidad; y, como tercero, que fueron adquiridos por el Gobierno pero están invadidos desde hace muchos años.