Ellos están 'engomados' con los preparativos de la puesta en marcha de un programa piloto de la iniciativa mundial One Laptop Per Child (un computador personal por niño).
El proyecto 'Vuela', cuya implementación está a cargo de la Fundación Marina Orth y que será lanzado oficialmente este martes, es el más ambicioso de su tipo que se haya desarrollado en Colombia.
Y desde ya se ha convertido en toda una novedad en el Valle de Aburrá, porque dotará de 230 computadoras personales a los pequeños estudiantes rurales, que hoy no tienen chance de acceder esa clase de tecnología.
La fundación Olpc, cuyo mentor es el empresario Nicolás Negroponte, tiene como objetivo mundial proveer de computadores personales de bajo costo (100 dólares), con un software educativo a niños de las regiones más marginadas del planeta, para acercarlos a la tecnología y cerrar la brecha digital que existe entre las naciones desarrolladas y las que están en vías de serlo.
El plan piloto
En Colombia, Olpc acordó con la Institución Educativa Rural Marina Orth, una pequeña escuela en las montañas de Medellín con programas de educación bilingüe, desarrollar un plan piloto en la capital antioqueña el cual se ejecutará en varias fases, explicó Luis Fernando Sánchez, director ejecutivo de la Fundación Marina Orth.
El programa permitirá a los niños de escasos recursos gozar de la conexión inalámbrica a Internet desde sus casas, chatear entre ellos mismos y contar con la tutoría de sus maestros en el desarrollo de las actividades.
Los niños de los cursos de preescolar y primeros grados de primaria, serán dotados de pequeños computadores conocidos como 'máquinas verdes' ya que son de ese color, los cuales encierran un sinnúmero de programas pedagógicos y de desarrollo de habilidades como la composición musical, la solución de problemas aritméticos, diseño, y en general el descubrimiento del mundo.
Los portátiles usarán fuentes de energía alternativas (incluyendo manual) y podrán hacer la mayor parte de lo que hace un computador convencional a excepción de guardar grandes cantidades de información.
"Uno siente que los niños ahora pueden ver con mayor claridad el futuro, y ellos a su vez sienten que son tenidos en cuenta por la sociedad, que no están excluidos, porque estamos hablando de poblaciones marginales que no tienen acceso a la tecnología", explicó Sánchez al referirse a la trascendencia del programa, que arranca mañana.
Unión de esfuerzos entre sector privado y público
Poner en marcha el proyecto requirió de inversiones de al menos 200.000 dólares y de un esfuerzo mancomunado entre el sector público y privado representado en empresas como Chevron, Motorola, EPM, Secretaría de Ecuación de Medellín, Eleinco, Bright Star, Fundación Universitaria Católica del Norte y Auteco, entre otros.
Para cristalizar la iniciativa, además de la capacitación de los profesores del plantel en tecnologías de la información, hubo que montar una red inalámbrica en la vereda Aguas Frías aprovechando la infraestructura eléctrica de EPM y la experiencia de Motorola para la ejecución de las instalaciones requeridas.