Este banco, cuarto establecimiento privado alemán por su balance de 400.000 millones de euros a fines de 2007, tiene su sede en Múnich y está cotizado en el índice principal de la Bolsa de Frankfurt, el Dax.
Bastante sacudido por la crisis estadounidense de los créditos inmobiliarios subprime, el banco sufrió el golpe de gracia con la quiebra del gigante estadounidense Lehman Brothers, donde tenía intereses.
El tiempo apremia ya que el derrumbe del HRE, el primero de un banco alemán debido a la crisis internacional, podría causar una reacción en cadena en el sistema financiero del país.
Los representantes del Gobierno, de la Bafin, autoridad de los mercados financieros, y de la Bundesbank se reunieron para buscar soluciones al futuro del banco y acordaron un paquete de ayuda por valor de 50.000 millones de euros.
AFP y EFE