Esto no quiere decir que la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) vaya a hacer una emisión, ni que el Gobierno tendrá que colocar nuevos papeles. Simplemente se hará una negociación virtual de TES por medio de un bono nacional.
Esto tampoco es un título propiamente dicho, sino una canasta virtual de papeles de deuda pública cuyo vencimiento esté cercano a los cinco años. No necesariamente tiene que tratarse del título que expira en el 2012, también puede incluir los que tienen vencimiento en el 2012, 2013 y 2014.
Pero ¿para qué sirve negociar un título a futuro? Las empresas que tienen inversiones en el mercado de valores están expuestas a muchos riesgos financieros, por cuenta de la volatilidad. Por eso, una de las alternativas para protegerse, es pactar un precio de compra o venta de un papel en un plazo determinado.
Es decir, que se establecen contratos con unos volúmenes determinados. Cada uno de los contratos tiene un valor de 250 millones de pesos, los cuales vencen trimestralmente.
Como ocurre con los TES normales, los bonos nacionales tienen cupones que se redimen periódicamente. El valor depende de los títulos que estén incluidos en la canasta. La tasa de los bonos estará entre 12 y 13 por ciento.
De otra parte, esta operación necesita de garantías, las cuales dependen en muchos casos de la volatilidad y el riesgo, pero en promedio están cerca de 14 por ciento.
Al final, cuando vence el bono, se hace la entrega de títulos representativos que sean el equivalente al valor de los contratos.
Una de las ventajas, es que quienes administran portafolios de inversión, podrán contar con mecanismos de cobertura a futuro, ante la variación de las tasas de interés de los títulos de tesorería.
Entre ellos, se encuentran los fondos de pensiones, bancos, aseguradoras, fiduciarias, comisionistas, entidades públicas y demás inversionistas institucionales.
Mientras que los precios del mercado de renta fija seguirán moviéndose como lo han hecho hasta ahora, la diferencia de tener un derivado está en que esta herramienta permite que se aísle el efecto que esta variación tiene en el portafolio, sean pérdidas o ganancias, pues ya se tienen fijadas desde un comienzo las condiciones del vencimiento.
Un operador puede hacer sus cálculos sobre cuánto puede ganar o perder dependiendo del movimiento de las tasas y por eso, pueden acudir a coberturas cuantificando hasta dónde pueden mitigar las pérdidas.
Inversión
El asunto no es solo cubrir un riesgo, los derivados también son una nueva alternativa de inversión. El presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, Juan Pablo Córdoba, considera que esta es una nueva oportunidad para los inversionistas naturales, en la medida en que quienes estén interesados en invertir en deuda pública, no necesariamente tienen que comprar un TES, sino que pueden hacerlo participando en el mercado de derivados.
Para el vicepresidente de Global Securities, Andrés Ortiz, la importancia de este mercado radica en que, a diferencia de lo que ocurre en otros sectores, no es necesario tener el ciento por ciento del valor del activo, pues solamente hay que poner una parte en principio, que son las garantías. "Eso les abre la puerta a muchos inversionistas para que puedan transar activos en montos mucho mayores al capital que tienen".
Los participantes no son sólo aquellos que estén interesados en buscar mecanismos de cobertura. También los que quieren sacar ventaja del hecho de tener que asumir el riesgo.
Hoy entra en operaciones y aunque en principio se espera un arranque lento, pues se trata de un mecanismo que por primera vez se utiliza en Colombia, lo cierto es que a futuro proyectan que tendrá altos volúmenes de negociación. "En mercados desarrollados, los derivados llegan a ser hasta siete veces el valor del contado", dice Córdoba.
Sin embargo, un tema que puede incidir en que el mercado no avance rápidamente, es el control de capitales. "En Colombia hay buena reglamentación del mercado de derivados, pero de qué sirve si no se puede venir a invertir", señala el gerente de Investigaciones Económicas de Corredores Asociados, Ricardo Durán.
Primero los TES, después otros activos
En otros países, los mercados de derivados operan con muchos tipos de activos subyacentes, como divisas, bonos, tasas, acciones, índices accionarios e incluso productos como las materias primas.
Por lo pronto, la plaza colombiana se estrenará con derivados de los títulos de tesorería del Gobierno. Esto, debido en parte a que se trata de los papeles que más se mueven, pues como se sabe, en Colombia el mercado más desarrollado es el de renta fija, tanto así que concentra más del 70 por ciento de los volúmenes que se negocian en la Bolsa de Valores de Colombia.
De otra parte, las inversiones en deuda pública no contaban con mecanismos de protección a futuro. El vicepresidente de la firma Global Securities, Andrés Ortiz explica que "en las crisis, cuando las volatilidades eran tan altas, los fondos estaban muy expuestos y no tenían alternativa diferente a comprar o vender".
Para el próximo año, se calcula que en el segundo trimestre se puedan negociar bonos nacionales conformados por títulos con
vencimiento más largo, que podría ser a 10 años.
Cuando llega un nuevo producto, en muchos casos se teme que desplace a los que ya existen. Sin embargo, en este caso no quiere decir que los derivados van a concentrar toda la atención y que desalentarán la inversión en renta variable. Por el contrario, expertos en el tema consideran que este mercado ayudará a atraer más inversionistas y dinamismo a los que ya existen.